A horas de las PASO siguen las tensiones con el radicalismo en Cambiemos

En Morón, la UCR se fue de Cambiemos y, en varios distritos, a pesar de participar con lista corta, siguen denunciando al PRO por maniobras proscriptivas.

Cuando faltan apenas unas horas para las PASO, radicales de varios distritos de la provincia redoblaron la apuesta en la interna de Cambiemos, por lo que, en algunos casos, insistieron con la denuncia de proscripción y, en el caso extremo del municipio de Morón, directamente llamaron a no votar a los candidatos del intendente Ramiro Tagliaferro.

Las tensiones son de larda data y tienen que ver con el escaso lugar que los armadores de las listas del oficialismo les dejaron a los dirigentes de la UCR, que, en muchos casos, reclamaron la posibilidad de participar con listas propias, que no fueron habilitadas por la Junta Electoral partidaria, o que, en el mejor de los casos, podrán hacerlo con "listas cortas", es decir, sin ir colgados de la boleta de Esteban Bullrich y Graciela Ocaña.

La semana pasada, referentes de, por lo menos, 10 distritos denunciaron una "proscripción" de parte del PRO e hicieron públicos los detalles del proceso mediante el cual las autoridades partidarias impugnaron su participación a través de lo que denunciaron como mecanismo irregulares que, directamente, terminaron bajando las listas.

Pero ahora se suman los candidatos radicales habilitados para participar con listas cortas, que fue el mecanismo que encontró el oficialismo para contener a los referentes de la UCR que se venían alejando por diferencia con la conducción local de Cambiemos. 

En Ensenada, distrito gobernado por el ultracristinista Mario Secco, el primer candidato a concejal, Lucas Amaro, no ahorró críticas para sus socios políticos y, tras insistir con las denuncias por un intento de proscripción, consideró que en el PRO "están acostumbrados a que haya una sola opinión” y, aunque ratificó su pertenencia a Cambiemos, aclaró que su espacio no comparte algunas de las decisiones del oficialismo nacional y bonaerense.

Algo similar ocurrió en Avellenada, otro distrito gobernado por el kirchnerismo y, además, pago chico de la segunda candidata a senadora de Cambiemos, Gladys González. Pero allí la presión fue tan grande que, hace unos días, los candidatos locales del partido centenario decidieron bajar su lista quejándose porque el PRO no les permitió competir en igualdad de condiciones, ya que solo se había habilitado la boleta corta.

La UCR de Avellaneda "sigue dentro de Cambiemos, va a mantener los comités abiertos y a fiscalizar el resto de la boleta, pero en el orden local, no va a participar en absoluto", puntualizó días atrás Daniel Lozzolino, titular del comité radical de ese distrito.

En el interior bonaerense, también la tensión pasó a mayores, recordemos que en General Pinto, el concejal Luis Balesio renunció a la presidencia del bloque de Cambiemos en medio de una sesión y acusó a sus socios de convertir a la alianza de gobierno en "un espacio antidemocrático".

Pero, sin dudas, el caso más extremo se dio en Morón, donde a través de un comunicado, la UCR explicó que en ese distrito "cambiemos no existe y el Gobierno municipal es ejercido solo por el PRO", para luego llamar a votar al resto de los candidatos del oficialismo, pero no en la categoría local.

"Gobernar un Municipio no es igual que dirigir una empresa y debe, necesariamente, atenderse a todos los sectores con ecuanimidad, comprensión y mayor generosidad hacia quienes son los más desprotegidos", remarcó el comunicado, en el que los radicales aseguran, también, que han "advertido la existencia de algunos hechos que podría encubrir actos de corrupción que deberían haber sido materia de la intervención de la oficina Anticorrupción Municipal".

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