A un año de su triunfo electoral, ¿cómo evalúa Latinoamérica a Donald Trump?

El mandatario republicano recibe en la región la calificación más baja desde 2005. También se registra un pronunciado descenso de la imagen de Estados Unidos en América Latina.

Mañana se cumple un año del triunfo electoral que le permitió a Donald Trump acceder a la presidencia de Estados Unidos. Desde que asumió el poder, el líder republicano registra muy bajos niveles de popularidad, pero también es mirado de reojo en el exterior. En Latinoamérica, el mandatario recibe la evaluación más baja de un mandatario norteamericano desde 2005.

Los datos surgen de Latinobarómetro y abarcan a más de 18 países de América Latina. En una escala de 0 a 10, donde 0 es muy malo y 10 es muy bueno, Trump obtiene una evaluación de 2,7, el registro más bajo de la serie, que se inicia en la segunda presidencia de George W. Bush. Barack Obama es el mandatario que llegó a obtener la mejor calificación (7 puntos) en 2009, en su llegada a la Casa Blanca.

La mala imagen del magnate inmobiliario entre los latinoamericanos se asocia a la peor valoración que hay de Estados Unidos en la región. En efecto, en 2016 (el último año de Obama en el poder) el 74% de los encuestados tenía una opinión positiva sobre el país del Norte. En 2017, esa cifra descendió a un 67%. En México, la imagen de Norteamérica perdió 29 puntos porcentuales entre un año y otro. El discurso proteccionista de Trump y su intención de construir un muro en la frontera entre ambas naciones está en la base de estos cambios en la opinión pública.

Por último, Latinobarómetro registra una convergencia en la evaluación de la región respecto a las tres principales potencias mundiales. Mientras en el último año disminuyó la imagen positiva de Estados Unidos (67%), la de la Unión Europea aumentó 8 puntos porcentuales (para alcanzar un 64% de valoración positiva) y la de China, 3 puntos porcentuales (60%). Desde el 2008, año en el que comienza la crisis financiera global, que la opinión sobre las potencias mundiales no estaba tan disputada entre los latinoamericanos.


El lápiz verde