Brasil: el Congreso decide si aparta a Temer por seis meses

La Cámara de Diputados debate este miércoles si le da curso a una denuncia por corrupción contra el presidente. La oposición no llegaría a los votos necesarios para forzar su desplazamiento.

La crisis política de Brasil no parece tener fin. Hoy se escribirá un nuevo capítulo, cuando la Cámara de Diputados vote para decidir si acepta proseguir con la denuncia por corrupción pasiva presentada por el fiscal general de la República contra el presidente Michel Temer. Si el órgano legislativo aprueba dar curso a la investigación, el mandatario será apartado del cargo por seis meses.

Más allá del contexto de debilidad política y de asedio judicial que pesa sobre Temer, la aritmética legislativa juega a su favor en esta denuncia en particular. Los bloques opositores al presidente deben reunir dos tercios de los votos de la Cámara (342 de los 513 legisladores), una cifra que excede su representación parlamentaria.

Tan seguro está Temer de que saldrá airoso de la sesión de este miércoles que su intención y deseo es garantizar el quórum y desechar la denuncia judicial en el recinto. De este modo, sepultaría el tema de la agenda pública por un tiempo y evitaría un mayor desgaste. En efecto, según informó el diario Folha de San Pablo este martes, el mandatario mantuvo encuentros personales con diversos diputados para asegurar el quórum.

La denuncia penal contra Michel Temer fue realizada por el fiscal de la República Rodrigo Janot. El mandatario es acusado de haber cobrado sobornos de un encumbrado empresario brasilero a través de una compleja trama de intermediarios. “No hay vestigios de dudas sobre la autoría de Temer en crímenes de corrupción", sentenció Janot en el informe que presentó ante el Supremo Tribunal Federal. Según lo indica la Constitución, para poder procesar judicialmente al presidente se requiere la aprobación de la Cámara de Diputados por una mayoría calificada.

La crisis institucional que jaquea a Brasil comenzó 14 meses atrás, cuando el Senado aprobó en un controvertido juicio político la destitución de la entonces mandataria Dilma Rousseff. Hace diez días, el expresidente Lula Da Silva fue condenado a nueve años y medio de prisión en el marco de la causa de corrupción “Lava Jato”. El fallo contra el líder del Partido de los Trabajadores, de ser confirmado en segunda instancia, lo dejaría fuera de los comicios presidenciales del 2018. En un contexto de deslegitimidad de la clase dirigente y de un creciente malhumor social, Temer, que cuenta con apenas un 5% de popularidad, pugna por mantenerse en el Palacio de Planalto.

           

El lápiz verde