Caso Próvolo: Ordenan la detención de una monja por encubrimiento

Se trata de la monja japonesa Kosaka Kumiko, quien fue señalada por una testigo por su supuesta colaboración y encubrimiento de los dos curas detenidos por este caso. Según relató la testigo, la religiosa le ponía pañales a los chicos abusados para ocultar su sangrado.

La justicia de Mendoza ordenó hoy la detención de una monja por el posible delito de encubrimiento de los abusos cometidos a chicos hipoacúsicos en el instituto Antonio Próvolo, de Luján de Cuyo.

Se trata de la monja japonesa Kosaka Kumiko, quien fue señalada por una testigo por su supuesta colaboración y encubrimiento de los dos curas detenidos por este caso. Según relató la testigo, la religiosa le ponía pañales a los chicos abusados para ocultar su sangrado.

"A raíz del testimonio que se ha conocido días atrás, ha quedado clara la participación y el grado de complicidad de esta monja, de apellido Kumiko, que se la simboliza como una persona con rasgos achinados en los ojos y enseña lenguaje de señas. Hasta donde tenemos entendido, habría salido un pedido de captura contra esta mujer", señaló Sergio Salinas, abogado querellante en esta causa.

Y agregó: "Ella fue en el último testimonio señalada como la persona que le puso el pañal a esta menor de edad, de 5 años, ocultando y teniendo conocimiento que había sido violada. Lo cual, la hace cómplice primario del delito del abuso". "El hecho es muy crudo, es una niña menor de edad que ha sido violada anal y vaginalmente y termina buscando ayuda y resguardo en otra persona, que es la monja Kumiko, y no sólo que no la ayuda, sino que le pone un pañal ocultando el sangrado", dijo el letrado en declaraciones a medios locales.

Para Salinas, "desde el primer día (de investigación) se notaba que el caso no podía ser sencillamente un acto violatorio aislado sino que es una sistematicidad de violaciones, abuso, corrupción de menores, en que participan personas de forma activa" o por omisión, como por ejemplo, "poner pañales o no denunciar".

La testigo, que hoy es adolescente, dio su declaración en lenguaje de señas y en Cámara Gesell y condujo además al fiscal Gustavo Stroppiana a secuestrar nuevos elementos de prueba del edificio del Próvolo.

La causa tiene hasta ahora cinco detenidos, de los cuales dos son sacerdotes: Nicola Corradi (82) y Horacio Corbacho (56). Los otros tres, son el celador del instituto, Luis Ojeda (50), el asistente y monaguillo, Jorge Bordón (55) y el jardinero, Armando Gómez (46) Sin embargo, tal como indicó el abogado Salinas, "todos aquellos que pudieron haber tenido conocimiento frente a un menor que pudiera haber sido abusado y no dijo nada, hoy puede pensar que puede tener un compromiso importante, como en este caso, esta señora Kumiko".

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