Cataluña: ¿puede haber un gobierno de Puigdemont a la distancia?

El líder independentista, exiliado en Bruselas, apuesta a ser investido como presidente regional sin estar presente en el parlamento. El Gobierno de Mariano Rajoy señala la ilegalidad del plan.

La crisis en torno al conflicto independentista de Cataluña parece no tener fin. El 31 de enero se llevará a cabo la sesión de investidura del próximo presidente regional. Sin embargo, la incertidumbre domina el escenario. Mientras los nacionalistas bregan por que Carles Puigdemont, hoy en el exilio, tome las riendas del poder a distancia, la administración del mandatario español Mariano Rajoy califica esa alternativa como ilegal y anticipa su inviabilidad.

Junts per Catalunya salió segunda en las elecciones del 21 de diciembre y quedó en condiciones de formar una mayoría parlamentaria con la otra gran fuerza independentista, Esquerra Republicana (ERC). El inconveniente es que su principal candidato a ser investido como presidente catalán es Puigdemont, que se encuentra en Bruselas, Bélgica, prófugo de la ley por la malograda declaración de independencia de fines de octubre. Si el líder nacionalista pone un pie en Barcelona, será detenido y no podrá participar de la sesión legislativa.

Según trascendió en los medios españoles, Puigdemont apuesta a ser investido “a la distancia”, acto que le permitiría formar gobierno de manera remota. La investidura en ausencia del candidato no está prevista de manera taxativa en el reglamento del Parlamento, pero es una interpretación que el bloque catalanista quiere imponer.

Según le comunicó Puigdemont a referentes del ERC que fueron a verlo a Bruselas -el número uno de esa formación, Oriol Junqueras, está detenido en Madrid por delitos de sedición-, su plan es regresar a España una vez que sea consagrado como presidente catalán. Los costos de la Justicia de encarcelar a un líder democráticamente electo, según su diagnóstico, serían muy altos.

Las fuerzas favorables a la continuidad de Cataluña en España (Partido Popular, Ciudadanos y los Socialistas catalanes) ya advirtieron que impugnarán este curso de acción. Más aún, el partido de Mariano Rajoy señaló que recurrirá en la Justicia cualquier intento de investidura virtual del líder de Junts per Catalunya.

Un informe del Gobierno central indica que la normativa de la Cámara regional exige la presencia del candidato en el hemiciclo para ser investido. “El propio reglamento (del Parlament) no contempla la posibilidad de una presentación no presencial y no cabe por el carácter personalísimo del acto de presentación”, sostiene el documento.

 

El lápiz verde