Denunciaron a Cacho Castaña por abuso sexual

La cantante Vicky Buchino utilizó su cuenta de Facebook para relatar una experiencia de abuso que vivió con el popular artista cuando tenía 17 años. “Sé hombre alguna vez, Humberto Castaña. Ya va siendo hora”, escribió.

Luego de que el popular artista Cacho Castaña dijera que ante una violación “inevitable” lo mejor es “relajarse y gozar”, la cantante Vicky Buchino dijo no “aguantar más” y decidió contar una supuesta experiencia de abuso que vivió con el cantautor cuando tenía 17 años. 

La mujer eligió su cuenta de Facebook para publicar una extensa carta en la que no se ahorra detalles del traumático episodio. Si bien dejó en claro que ella logró continuar con su vida y carrera aún después del abuso, quiso contarlo para sacarse “la mochila” que lleva encima desde ese momento.

“Si yo hablaba en esa época de esto, se me iban a reír en la cara, nadie iba a decir 'esta mina tiene razón, puede ser'. Lo dejé pasar y siempre fue como una mochila que yo tuve encima porque nunca lo pude compartir más que con dos o tres personas de mi entorno. Tuve que soportar durante todos estos años todas sus fechorías, hablando del baúl y todo eso, y ahora habla de violación. Lo único que yo quiero es que no le den más aire para que hable de la mujer, basta, que se calle la boca, ya está, ya sabemos su prosapia y su pedigree con las mujeres", dijo la cantante a Teleshow.

Según el relato de Buchino, Cacho Castaña era amigo de la familia y ella confiaba en él, lo consideraba un “hermano mayor”. Por eso, cuando le propuso grabar su primer disco, ella y su familia aceptaron encantados. Una noche salieron a cenar para hablar del proyecto y cuando regresaban —primero habían pasado por un lugar que ella describe como un prostíbulo— estacionó el auto en la puerta de la casa y, mientras le confesaba sentirse atraído por sus “atributos”, comenzó a masturbarse delante de ella. Aterrada, bajó del auto y corrió a contarle a su madre lo ocurrido. “No hagas caso hija. Está mal de la cabeza. Eso sí, que desilusión. No le digas a tu padre porque lo mata”, aseguró que le dijo su madre.

Esto lo superé. Gracias a mi terapia y a entender que eras un pobre tipo”, confesó.

Acá, la carta completa:

“POR FAVOR; LEAN LA NOTA ENTERA Y COMPARTAN. GRACIAS.
(Gracias. Hacer catarsis, suaviza un poco el trauma)
¿Te acordás hermano Cacho Castaña?
¿Te acordás cuando comenzamos juntos a cantar? Vos, Valeria, Susan Ferrer, Kim Caram.
Yo era una nena, vos, bastante más joven, pero lo suficientemente grande como para saber lo que hacías.
‘Me gusta, me gusta’, te había hecho ganar un premio internacional y tu derrotero era prometedor.
Nos hicimos amigos. En verdad, nos hicimos amigos de vos y tu entonces mujer, PG. Una bellísima persona, con una carrera prominente.
Entraste a mi casa. Te hiciste íntimo de la ‘Negra’ y el ‘Negro’ Buchino. Tomabas mate con ellos. Y cada tanto, venían a cenar vos y tu pareja, eras recibido en lo de "los Buchino", como un amigo. Con la calidez que siempre caracterizó a mis viejos: ‘puertas abiertas y orejas, comida y mates para quien los necesitara’.
Un día, en una cena, le dijiste a mi viejo que estabas pensando seriamente, en que yo ‘debía grabar un disco’.
Yo, que lo único que deseaba era cantar y encontrar la oportunidad, (que afortunadamente al tiempo apareció), de colocarme en el medio, como una artista que le hiciera honor a su apellido, de manera impecable, con trabajo y esfuerzo. Como lo sigo haciendo ahora, ya que teniendo la posibilidad; nunca me metí en escándalos mediáticos, recuerdo haber saltado de alegría ante semejante propuesta.
Después de acordar con vos, mi papa; Víctor Buchino, que tipo de ‘material’ discográfico se pensaba hacer; dejó todo en nuestras manos; las tuyas y las mías, ya que éramos como hermanos, vos ‘eras’, como un hermano mayor.
Una noche, después que tu mujer de entonces iniciara una gira por México, que le llevaría alrededor de tres meses, llamaste a mi casa para comenzar a darle forma a ese disco que jamás se realizó. Llamaste y después de charlar con mi madre, como tantas veces, le pediste permiso para "invitarme a cenar" para hablar del proyecto. A lo cual mi madre dijo: ‘¡Preguntale a ella Cacho! ¿Cómo pedís permiso? ¡Sos de la casa!’
Me viniste a buscar, fuimos a cenar a Edellweiss. Hablamos de repertorio. Mi entusiasmo crecía y el tuyo también. Era lindo todo. Vos, un tipo de la casa, ‘familia’, como decían mis viejos. Tus canciones, hechas para mí. Tu producción. En fin, todo era interesante.
De pronto me pediste que te acompañara a un lugar por microcentro a lo cual accedí. No recuerdo mucho, solo que había ‘mujeres desnudas’ bailando. Striptease, mucho alcohol y gente que iba y venía.
A las 4am, te pedí que me llevaras a casa. Ya tenía sueño, no íbamos a seguir hablando del ‘disco’ y yo me preguntaba qué hacía allí. Aceptaste y en tu Peugeot 504 blanco y ‘pistero’, estacionaste en la puerta de esa casa que conocías tan bien.
Nos despedimos ante la promesa de hablar un par de días después y de repente, cuando me iba a bajar, me dijiste que esperara.
Comenzaste a decirme que yo "te volvía loco", que "mi piel" mi "boca" y blah blah. Pero no te conformaste con eso, comenzaste a MASTURBARTE.
En mi "face", mientras hablabas de mis "atributos".
Yo, como en las películas, no encontraba (seguramente por el pánico) la manija del auto. Cuando la encontré, te dije algo...no recuerdo. Y salí corriendo para despertar a mi mamá y contarle todo. No me voy a olvidar jamás la cara de mi madre y sus palabras: ‘No hagas caso hija. Está mal de la cabeza. Eso sí, que desilusión. No le digas a tu padre porque lo mata’.
Esto lo superé. Gracias a mi terapia y a entender que eras un pobre tipo. Fin.
No hables más Cacho Castaña. No nos nombres más (las mujeres, digo).
Ya sabemos de tus hazañas; del "baúl" de Mar del Plata. Y de todas tus historias con medio ambiente artístico.
Pero ya fue. No hables más de las mujeres.
Cantá como puedas, escribí. Y agradecele a dios, el universo o quien sea, tus logros. Pero no hables mas de "las mujeres"; que "SI", tenemos cerebro. Y que no nos entiendan los hombres, hace que seamos iguales; nosotras, muchas veces, no entendemos lo que pasa por la cabeza (la de arriba) de ustedes a la hora de accionar. Ah! por cierto, te felicito por considerarte un "Poeta", haciendo referencia al párrafo anterior.
Y no vuelvas a referirte a violaciones...no sabés de qué hablás.
Sé hombre.
Alguna vez; Humberto Castaña.
Ya va siendo hora.
Buena vida y mucha salud; sobre todo mental”.
Vicky Buchino.

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