Tendencia: el 40% de los chicos hasta 3 años come poco saludable

Preocupa que comidas ricas en azúcares, harinas y grasas predominen en la dieta y que los niños comiencen a consumirlas antes de los 6 meses, cuando se recomienda la exclusividad de la lactancia materna.

Un estudio de TNS Gallup, diseñado y analizado por el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni) y financiado por Nutricia-Bagó reveló que, entre los seis meses y el año de vida, uno de cada cuatro bebés ingiere alimentos ricos en calorías, azúcar y grasas saturadas (galletitas, facturas, pizzas, sándwiches, empanadas, bebidas azucaradas y golosinas), en lugar de mantener una dieta equilibrada y saludable.

En el "Estudio de alimentación en la infancia temprana" participaron 498 chicos de entre seis meses y 3 años, de hogares de la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mendoza. El sistema elegido para evaluar el comportamiento alimenticio consistió en un registro de la alimentación diaria de los participantes durante siete días.

El Estudio dio cuenta de que, durante el primer año de vida, un 42% de los chicos recibe alimentos poco nutritivos y, entre los 2 y los 3 años, lo hace el 45 por ciento. Las comidas en esos grupos incluyen un 35% de panificados y galletitas ricos en azúcares y grasas saturadas, un 18% de jugos y gaseosas, y un 10% de sándwiches, pizzas y empanadas. El 37% de los alimentos restantes incluía opciones que también eran de baja calidad nutricional.

"Es un estudio inédito en la población menor de 3 años, porque buscamos indagar cuándo los chicos empiezan a incorporar los alimentos y cómo lo hacen", explicó el director de Cesni, Esteban Carmuega, a La Nación.

El experto agregó: "Cuando los chicos comienzan a incorporarse al entorno familiar, vemos que empiezan a ser invadidos por esos productos, lo que pone en riesgo la formación de sus hábitos alimentarios. Esto nos permite saber que cuando son más grandes y pueden elegir o comprar lo que quieren comer, no se trata solo de la influencia de la publicidad, el entorno o los quioscos, sino de hábitos ya adquiridos muy precozmente. Es una exposición a la que no estábamos acostumbrados".

Por su parte, la licenciada en Nutrición de Cesni y coautora del estudio, María Elisa Zapata, explicó: "Se recomienda que, en los primeros seis meses de vida, los chicos solo reciban la leche materna. Sin embargo, en nuestro país existe una tendencia a la incorporación precoz de alimentos sólidos y bebidas".

"Lo que marcan los datos de este análisis es que la calidad nutricional de la dieta infantil va disminuyendo progresivamente. La tendencia es descendente a medida que los chicos crecen, socializan y comienzan a alimentarse con (y como) el resto de su familia”, agregó.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los primeros contactos con la alimentación sólida sean “nutricionalmente adecuados” y, además, sostiene que solo deben incorporarse a partir de los 6 meses y sin abandonar la lactancia a libre demanda.

Según los datos relevados por Cesni, uno de cada cuatro bebés participantes recibe sólidos, infusiones o bebidas azucaradas antes de los tres meses, cuando ni siquiera deberían ser una opción. "Sabíamos por la última encuesta nacional de nutrición que las dos terceras partes de las familias introducen los alimentos sólidos antes de los seis meses de edad, pero desconocíamos que se trataba de productos inadecuados, como las bebidas y otros alimentos de tan baja calidad nutricional", remarcó Carmuega.

“Con todo lo positivo que esa etapa ofrece en términos de socialización, este estudio evidencia una inclusión precoz de alimentos poco saludables, promoviendo hábitos propios de otras edades", se lamentó Zapata, y concluyó: “Nos debe ocupar como sociedad, como padres, que la nutrición en la primera etapa de la vida es clave para forjar buenos hábitos que favorecerán el estado de salud".


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