El Fondo del Conurbano, foco de tensión entre Macri y las provincias

La Corte fallará en breve a favor del reclamo de Vidal, lo cual produciría un recorte en los fondos coparticipables del resto de los distritos. Los gobernadores exploran alternativas en el Congreso.

El reclamo bonaerense por la actualización del monto correspondiente al Fondo del Conurbano tensa la relación entre Mauricio Macri y los gobernadores y redefine el juego de poder entre la Casa Rosada y los mandatarios del interior. La Corte Suprema fallaría a favor de Buenos Aires tras las elecciones de octubre, lo cual forzaría un profundo recorte fiscal en las provincias. Los gobernadores exploran alternativas para evitar este desenlace.

El Fondo del Conurbano fue creado en 1992 para restituirle a Buenos Aires los puntos de coparticipación que había perdido en los años 80, durante el alfonsinismo. En 1996, ante la queja de los gobernadores, se fijó por ley un tope de $650 millones para esta transferencia que, 20 años después e inflación, quedó notoriamente desactualizada.

Apenas asumió, la gobernadora María Eugenia Vidal encargó un reclamo judicial para que el techo del Fondo fuera revertido. El máximo Tribunal le reconocería ese derecho a los bonaerenses, en una ecuación que cambiaría las cuentas provinciales y nacionales. Si se hace lugar al reclamo, Buenos Aires pasaría a recibir casi $50 mil millones extra por año, un monto que permitiría paliar el déficit estructural que tiene la Provincia.

La inquietud se genera en las comarcas del interior: ocurre que un fallo de esas características produciría recortes en la coparticipación del resto de las provincias, que quedarían obligadas a encarar drásticas podas fiscales. Los gobernadores ya se mueven para evitar un escenario que, desde su perspectiva, reforzará el centralismo político y económico. Por eso promueven un entendimiento fiscal en el Congreso que incremente la masa coparticipable a través del Impuesto al Cheque y el Fondo Sojero.

Ayer, en el Día de la Industria, Vidal señaló que “ni el presidente ni yo nos vamos a callar, y vamos a pelear por los recursos que le corresponden a los bonaerenses, después de un silencio cómplice de la política durante más de 10 años". Macri estaba parado a su lado, en lo que fue un apoyo tácito a su demanda. Pero, en rigor, lo ubica en un lugar delicado: su adhesión a la causa bonaerense le asegura el malestar de la mayoría de los gobernadores.

En una reedición de las clásicas pujas entre Buenos Aires y el interior, el reclamo por el Fondo del Conurbano impacta de lleno en el federalismo fiscal argentino. La semana próxima habrá un cónclave de los gobernadores para tratar el tema y unificar posiciones. Macri, por su parte, espera acumular poder en octubre para luego negociar con los caciques del interior.

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