El Gran Hermano macrista

Por: Pedro Rosemblat

La historia ha sido testigo de internas mucho más violentas. Pienso en la interna peronista que tuvo su capítulo trágico en Ezeiza, por ejemplo. O la propia interna de vestuario entre Maradona y Pasarella en México 86, que se resolvió en favor del más grande por intoxicación y abandono del contrincante. Si me apurás un poco: el conflicto desatado entre Populares y Divinas en la exitosa serie adolescente Patito Feo tuvo incluso más épica que la interna de CEOS del gabinete macrista. Más allá de la baja intensidad, a 9 meses de iniciada la gestión ya es de público conocimiento que la confrontación y el clima crispado tienen muy mala prensa al interior del Think Tank del PRO. Por lo que, cuando el Gurú Ecuatoriano lo propuso, la aceptación no tardó en volverse unánime.

Vamos a resolver nuestros conflictos ingresando, todos, a la Casa de Gran Hermano. Y cuando explique los motivos entenderán que ninguna decisión podría generar mayores beneficios para nuestro gobierno.
1­ No existe una muestra de unión más fuerte que la de compartir un techo, una cena o un mismo baño. La fraternidad entre los funcionarios puede convertirse en el primer eslabón de la cadena que contagie al resto del pueblo a estar más juntos, todos, tirando para un mismo lado.

2­ Ayudará a fortalecer la transparencia en los actos administrativos. Difícilmente pueda alguien caer en la ilegalidad cuando más de 60 cámaras lo siguen ininterrumpidamente en todas sus tareas cotidianas.

3 ­Resolverá los problemas que tenemos a la hora de comunicar, ya que la propia plataforma del programa nos permitirá estar en contacto directo con la ciudadanía, tanto a través de la televisión como de los dispositivos electrónicos. Y las 24 horas del día podríamos explicar paso a paso la causa y el objetivo de cada una de las medidas de gobierno.

Sí, sí, me parece bien. Creo que Jaime tiene razón. Va a estar muy bueno, sí. Yo no entendí nada. No importa, Gabriela, después te explicamos. ¿Los funcionarios de la Provincia también? No, sin massistas por ahora, sólo nosotros. Ok, los de la ciudad sí, entonces. ¿La ciudad? ¿No habían cerrado ya ese antro? Los de la ciudad, no. Horacio nada más.

Y así fue que entraron todos. Al principio, como suele ocurrir, los hermanitos y hermanitas estaban un poco tímidos, torpes. Con el correr de los días, naturalmente, un poco más sueltos y un poco más torpes también.

Sturzenegger, al confesionario.
­Hola, Bro.
­Hola, Fede.
­Sí, Bro, le quería hacer la fulminante a Alfonso, ¿puedo?
­No, Fede, ya se la hiciste ayer, no se puede hacer dos días seguidos.­ ¿No se puede aumentar, Bro?

­No, Fede.
­¡Que aumente!, grita Macri de atrás.
Y aumenta nomás. Y cuando aumenta aparece Marquitos, a explicar. Bueno, esto en realidad no está aumentando sino que está sincerando su verdadero valor, maquillado durante tanto tiempo.
­Marcos, ¿me dejás explicarlo a mí? Me corresponde, soy el Ministro de Economía.

No.
­¿Por qué nunca puedo explicar nada? ­Porque no tengo ganas.

Alfonso, al confesionario.
­Sí, Brother, yo quería darle los dos votos a Marcos, básicamente porque yo acá entré a jugar y creo que él es un competidor directo. No siento que si queda nominado pueda llegar a tener mucho apoyo de afuera y la verdad es que acá adentro me pone bastante nervioso. Así que los primeros dos son para él. El otro voto es para Oscar Aguad porque es provinciano.
­Bueno, muchas gracias, Alfonso.
­A vo,s Brother. ¿Puedo mandar un saludo?
­Sí, claro.
­A mí mamá. Beso, ma. Te extraño.

Gabriela, al confesionario.
­Hola, Gran Hermano.
­Hola, Gabriela. Hoy es noche de nominación. ¿A quién le das tus votos?
­¿Tengo que votar a favor o en contra?
­Tenés que elegir dos personas. A una le das dos votos y a la otra uno. Los que tengan más votos quedan nominados.
­O sea que en contra.
­Sí, Gabriela.
­¿Y tienen que ser sí o sí personas de esta casa?
­...
­Ay, no sé. Los dos votos a Marcos. Y el otro a... Patricia.
­¿Querés explicar los motivos de tus votos?
­Preferiría no explicar más nada.
­Muchas gracias, Gabriela.
­Gracias.

Patricia, al confesionario.
­¡A todos esos hijos de puta del orto!
­Patricia, por favor, te pido que cuides las formas.
­¡La forma de mis dientes marcada en las pelotas, las tuyas y la de toda esta manga de forros!­
Patricia, tus votos por favor.
­¡Botas no necesito, las botas son para los cagones! Yo me la banco así.
­¿Quién querés que se vaya, Patricia?
­Que se vayan todos los bolivianos, peruanos, judíos y putos. Y después seguimos por los deformes, los chilenos y tu vieja, ¡¡¡Gran Hermano y la puta que te parió!!!
­Gracias, Patricia.
­Gracias a vos, re trolo.

Daniel Angelici, al confesionario.

Hola.
­Hola, jefe.
­¿A quién votaron los demás?
­Federico votó a Alfonso. Alfonso votó a Marcos y a Oscar. Gabriela a Marcos y a Patricia y Patricia no votó.
­¿Me lo anotás?
­Está todo anotado, jefe.
­Gracias.
­¿Usted vota?
­Nah.
­Buenas noches, jefe.
­Chau.

Mauricio, al confesionario.
­Hola, Brother, buenas noches.
­Buenas noches, Mauricio.
­Estoy muy contento de estar acá.
­Me alegro mucho, Mauricio.
­Acá con vos, con todos.
­Buenísimo.
­Con Marcos, con Gabriela, con Alfonso, con Patricia.
­Conozco a los participantes, gracias.
­Con Daniel, con Pancho, con Juanjo.
­Qué bueno.
­Con la gente en sus casas.
­Sí.
­En sus departamentos, en sus carpas. Hay argentinos que viven en carpa, ¿sabías?
­¿A quién votás, Mauricio?
­Es muy pronto para hablar de candidaturas.
­Hoy es noche de nominación, Mauricio.
­Qué bueno, una noche increíble.
­Hoy tenemos que saber cuáles van a ser los nominados a abandonar la casa.
­Exactamente, no entramos todos. Algunos tendrán que hacer un pequeño esfuerzo, y entender que ese esfuerzo lo están haciendo por todos los demás. La realidad es que la casa no tiene el tamaño suficiente para albergarnos a todos. Algunos deberán quedarse afuera.
­Votá Mauricio.
­Voto para que se vayan los que estaban antes.
­Ya se fueron.
­Está bien.
­Si no votás, quedás nominado.
­Es un riesgo que estoy dispuesto a cumplir.

Y así fue como Mauricio, Marcos, Patricia y Alfonso quedaron nominados.

La gala de expulsión será la próxima semana.
Yo no sé mañana, yo no sé mañana... quién va a estar aquí.





Diarios Argentinos móvil