Elecciones presidenciales en Chile: Piñera, claro favorito

Los comicios se celebrarán este domingo. El exmandatario de derecha se perfila para quedarse con el primer lugar, pero no evitaría el ballotage. Crisis sin precedentes en la centro-izquierda.

Chile celebrará elecciones presidenciales el próximo domingo y Sebastián Piñera se perfila como claro favorito. Si no alcanza la mitad más uno de los votos, tal como prevén las encuestas, habrá segunda vuelta a mediados de diciembre. Alejandro Guillier, el candidato oficialista, aparece segundo a gran distancia. La centro-izquierda, que gobernó el país 23 de los últimos 27 años, vive una crisis sin precedentes.

Piñera, exmandatario entre 2010 y 2014, se prepara para volver a ocupar el Palacio de La Moneda. El último sondeo del Centro de Estudios Políticos (CEP), una de las consultoras más reconocidas, le asigna un 44,4% de los votos entre los probables electores (en Chile, el sufragio es voluntario). “Vamos a ganar esta elección para la que nos hemos preparado durante mucho tiempo", afirmó ayer el empresario de Chile Vamos Juntos, coalición de derecha encabezada por los partidos Renovación Nacional y Unión Demócrata Independiente (muchos de cuyos cuadros vienen del pinochetismo).

Es muy improbable que Piñera alcance el 50% más uno de los votos. Todo indica que habrá ballotage el 17 de diciembre con quien quede en la segunda ubicación. Según el CEP, sería Guillier el elegido por el Partido Socialista de la presidenta Michelle Bachelet para encarar este duro desafío. El periodista y senador obtendría el 19,7% de los votos, muy lejos del líder de derecha.

                                                                                                                                                                                                                        Fuente: CEP.

La Concertación, la que fuera la fórmula más eficiente para depositar a la centro-izquierda en el poder desde la recuperación democrática, parece haber estallado por los aires. Las dos principales fuerzas integrantes, los socialistas y la Democracia Cristiana (DC), resolvieron ir con candidatos separados, por las diferencias ideológicas y programáticas aparecidas en los últimos años.

Así, la DC postulará a la senadora Carolina Goic, con el objetivo de “preservar la identidad” de la fuerza, como repiten en el partido. Sus números no son alentadores: tiene un magro 3,9% de intención de voto. Una cosecha electoral pálida para un espacio que fue un semillero de presidentes en la Chile post-dictatorial y que hoy atraviesa sus horas más duras.

La izquierda irá, en efecto, muy dividida a los comicios del domingo. El Frente Amplio, una nueva fuerza eminentemente juvenil compuesta por una docena de partidos y movimientos, hará su debut en la alta política. Su candidata Beatriz Sánchez se ubica en el tercer lugar en los sondeos, con un 8,5% de los votos. De confirmarse, sería un resultado menor al esperado en los meses previos, cuando los sondeos de opinión le auguraban un mejor desempeño.

Resta saber si las coaliciones progresistas que quedan fuera del ballotage apoyarán al oficialista Guillier. Marco Enriquez-Ominami (Partido Progresista), dirigente de centro-izquierda con un 4,6% de intención electoral, advirtió: “Si no somos los elegidos, estaré en la casa de la unidad”. La fragmentación de la izquierda y la mala evaluación de la gestión de Bachelet parecen allanarle el camino a la presidencia de Chile a Sebastián Piñera.

El lápiz verde