Elecciones presidenciales en México: López Obrador aparece como favorito

Los comicios se realizarán en julio del año próximo. El líder izquierdista, una amenaza para el establishment político, encabeza todos los sondeos. El PRI y el PAN, con problemas para definir candidatos.

En julio de 2018 habrá elecciones presidenciales en México. La competencia puede parecer distante, pero hay mucho en juego. Con casi 130 millones de habitantes, este país representa la onceava economía del mundo. Así, el derrotero mexicano tiene impacto en toda América Latina. Por el momento, el líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador encabeza todas las encuestas.

El fundador del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) es una verdadera amenaza para el establishment político. López Obrador se presenta con una etiqueta partidaria propia y un programa radical que pretende barrer con los clásicos privilegios de la élite mexicana. A pesar de la permanente demonización de los medios de comunicación, todos los sondeos coinciden en ubicarlo como probable vencedor.

La última encuesta de Parametría, realizada a principios de noviembre, le asigna a Morena un 31% de los votos, seguido por el 26% del PRI (Partido de la Revolución Institucional) y el 22% de derechista PAN (Partido Acción Nacional). Un dato no menor es que en México no hay segunda vuelta: se accede a la presidencia con mayoría simple.

Cuando se pregunta por alianzas electorales, la que encabeza Morena sigue en primera posición, con el 38% de intención electoral, pero se altera el segundo puesto, que es ocupado por el tándem PAN-PRD-Movimiento Ciudadano, con el 34% de los votos. El PRI y las pequeñas fuerzas que lo acompañan quedan relegados al tercer lugar, con un 28%.

El ascenso de López Obrador se explica en parte con el malestar general que hay con la clase dirigente convencional. El PRI, partido de gobierno durante siete décadas ininterrumpidas hasta el año 2000 y ahora nuevamente en el poder, es el principal depositario de este descontento. El presidente Enrique Peña Nieto registra niveles de popularidad por el suelo, los escándalos de corrupción se acumulan, la inseguridad se incrementa y el rendimiento económico es discreto. Así, el histórico partido aún no definió quién será su candidato en 2018, pero todo indica que le será complejo retener el dominio político.

En el PAN, la única fuerza que hasta el momento pudo interrumpir la hegemonía del PRI, las cosas no aparentar ir mucho mejor. Aún no pudo consensuar su candidatura presidencial y quien emergía como la favorita, Margarita Zavala, anunció su salida del partido. La ex primera dama durante la administración de Felipe Calderón acusó a Ricardo Anaya de manipular la elección interna para así ponerse el traje de candidato.

El lápiz verde