Empezar a comer: el método BLW

Baby Led Weaning (BLW): ¿En qué consiste el método de alimentación que destrona a la histórica papilla?

¿Papilla sí o papilla no? Históricamente los bebés hicieron sus primeros pasos en la alimentación a partir de purés o triturados. De hecho, sigue siendo común que a la hora de iniciar la etapa de alimentación sólida los padres se sientan más confiados en la tendencia de dar papillas o comida en pequeñísimos trozos, creyendo que de esta manera ayudan a los bebés a digerir los alimentos y evitan posibles ahogos. Sin embargo, el BLW pone en jaque a los defensores de las papillas.

Baby Led Weaning (BLW) es un método gradual de introducción a la alimentación complementaria a demanda que le permite al bebé descubrir por sí mismo las texturas y sabores de los alimentos sólidos sin pasar por la etapa de purés. También se lo describe como destete dirigido por el bebé o como inicio a la alimentación adulta. Este método sigue la filosofía de la crianza con apego, en el que se confía en las capacidades de los bebés, y consiste en que desde el comienzo se incentiva al bebé a comer solo.



La autora del método, Gill Rapley sostiene: “La alimentación complementaria a demanda es una manera de introducir comidas sólidas en la dieta, permitiendo que el bebé se alimente por sí mismo –sin usar cucharas y sin purés. El bebé se sienta con el resto de la familia a la hora de la comida y se une a los demás cuando está preparado, usando primero sus manos para comer y después los cubiertos”.

Es claro que uno de los miedos a la hora de adquirir el método BLW se relaciona con la posibilidad de atragantamiento. Sin embargo, la realidad es que el riesgo es el mismo que cuando se inicia una alimentación con purés. “De hecho, cuando se le permite al bebé controlar lo que se lleva a la boca, se lo ayuda a aprender a comer de manera segura”, sostiene la autora.

Lo que sí es seguro es que es una metodología no apta para maniáticos de la limpieza. El hecho de que sea el bebé quien manipule la comida por sus propios medios supone que mucha de ella caerá al piso, irá a las paredes, a la ropa o a los padres. Sin embargo, lo que hay entender para no sucumbir es que al principio la comida es un juego y así debe ser experimentada por el bebé.


Consejos para arrancar con el BLW

  • Sentar al bebé erguido, frente a la mesa, ya sea en la falda o en una sillita de comer. Comprobar que su postura sea estable y que puede utilizar las manos y los brazos libremente.
  • En lugar de darle la comida, hay que ofrecérsela. Ponerla frente al bebé o dejar que la agarre, de manera que sea él quien decida.
  • Comenzar con comidas que sean fáciles de agarrar. Al principio, lo mejor son los palitos o las tiras. Se aconseja introducir nuevas formas y texturas de manera gradual, para que el bebé pueda descubrir cómo manejarlas.
  • Incluir al bebé en las comidas familiares. Cuando sea posible –y apropiado para un bebé-, la idea es ofrecerle la misma comida que coman los demás, de manera que pueda imitar lo que hacen.
  • Elegir los momentos en los que el bebé no esté cansado o tenga hambre, ya que así podrá concentrarse mejor. En esta etapa, la hora de la comida es para jugar y aprender, ya que el bebé seguirá obteniendo todo el alimento que necesita de la lactancia.
  • Ofrecer la teta o la mamadera como siempre. La leche es la principal fuente nutricional del bebé. Cuando el bebé necesite menos leche, reducirá las tomas por sí mismo.
  • Ofrecerle agua con las comidas para que pueda beber si lo necesita.
  • No distraerlo mientras esté manipulando la comida. El bebé debe tomarse su tiempo para descubrir los sabores y las texturas.
  • No darle de comer en la boca ni exigirle que coma más de lo que quiere. Al respetar los ritmos de hambre y saciedad del bebé se evita que coman más de lo que necesitan.
  • Introducir paulatinamente nuevos alimentos y formas de cocinarlos hasta que el bebé coma lo mismo que los demás. Según Rapley, esto sucede más o menos cuando el bebé ya tiene más de un año.

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