En coherencia

Por Atilio Fanti

En 2004 nos hicimos cargo de la Universidad Popular de Resistencia, una institución dedica da a la formación de artes y oficios, fundada en 1929 por los socialistas y anarquistas de la capital chaqueña y que a lo largo de su vida fundo cinco entidades educativas en nuestra ciudad, entre ellas la escuela de Comercio, el Colegio Nacional Popular (hoy José Maria Paz) la escuela profesional de mujeres y fue sede de la Junta Promotora de la Universidad Nacional de Nordeste y de la Universidad Tecnológica Nacional.

Los 90´ habían dejado su huella definitiva sobre esta institución, cuyo vaciamiento comenzó en los años del “proceso” y en los que de las 23 que habían en el país solo quedaron tres o cuatro ya que a la mayoría se las obligó a cambiar su nombre imponiéndoles el de “Jorge Nuremberg” y las condenaron a estar fuera del sistema educativo. En nuestro caso se pudo mantener su nombre a pesar de las presiones del gobierno de facto, pero al llegar a los 90´ su defunción estaba decretada y en aquel 2004 sería rematada por la AFIP (DGI) debido a una multa por haberle pagado 40 pesos en negro a su directora, además, uno de los edificios más insignes de la ciudad había sido abandonado casi completamente y de sus doce aulas sólo funcionaban tres y su alumbrado total consistía en doce fluorescentes.

El gobierno radical de la provincia (Angel Rozas y luego Roy Nickich) se negaron a dar cualquier tipo de ayuda a esta escuela de artes y oficios y aumentaron la presión impositiva para adelantar su remate, mientras que el peronismo miraba para otro lado a tono con  las políticas del menemismo. No era necesario tener técnicos ni gente de oficio ya que todo debía ser importado y no necesitaríamos gente que repare ni construya nada nacional. El vaciamiento de la Universidad Popular estaba en coherencia con el vaciamiento del país.

Tuvimos que vender una parte del predio para poder  rescatarla del olvido y del remate que el juez Federal había previsto para el mes de noviembre de aquel 2004 y en 2005 iniciamos un etapa refundacional. En aquel primer año egresaron 650 alumnos, una cifra modesta comparado con lo que ocurriría diez años después; en 2015 terminaron sus estudios 5200 alumnos y sus instalaciones se ampliaron con la construcción de un piso más que la lleva a tener hoy 20 aulas con aproximadamente 6000 alumnos para este 2017.

No fue milagroso este acontecimiento, sino que se debió a una política educativa, económica y social donde las nuevas generaciones se vieron interpeladas a estudiar y capacitarse para lograr mejoras y oportunidades laborales y un estudio de oficio garantizaba una rápida salida laboral que el mercado estaba demandando. Hoy molesta que muchas familias de modestos recursos disfruten de una aire acondicionado, sin embargo esta mejora en la calidad de vida, trajo aparejado en todos los pueblos del interior una demanda de técnicos instaladores y reparadores de estos artefactos. En nuestra institución han egresado en estos diez años cientos de ellos que han logrado montar su mini empresitas realizando estas tareas y ganándose un bienestar como trabajadores autónomos. Parece que eso no se quiere ver hoy.

La pretendida reforma al sistema educativo anunciada por el ministro Bullrich, con la posible extinción del Instituto Nacional de Educación Tecnológica, con la escusa de crear una “Agencia Nacional de Talentos” como si fuera una agencia de colocaciones, es realmente un disparate más de este gobierno, que no tiene la mira puesta en el interés nacional y menos aun en el de su población. Pareciera que sólo se está pensando en los jóvenes que tienen acceso a escuelas y universidades privadas y que ello les da algún tipo de “talento” que debemos desarrollar para el “bienestar y el crecimiento de la sociedad”.

Esta propuesta está en coherencia con lo que ocurrió en la década de los 90´ donde los miles de jóvenes que debían incorporarse a la vida laboral carecían de una herramienta que les permitiera encontrar trabajo y por qué no su verdadero talento. Resulta penoso que tengamos que desandar un camino que indudablemente nos llevaba a buen término para ir por una senda ya conocida de desempleo, delincuencia y jóvenes que nada pueden hacer debido a su ignorancia y falta de preparación. Debemos oponernos a esta propuesta con la debida energía y compromiso con las nuevas generaciones. Costará mucho recuperarnos nuevamente de una catástrofe educativa como la que plantea el gobierno ya que sólo quedarán los restos arquitectónicos de las escuelas técnicas y de oficios. Como ya paso!!


*Presidente de la Universidad Popular de Resistencia

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