En medio de la crisis, habló Temer: "No renunciaré, no compré el silencio de nadie"

En una breve conferencia, el mandatario confirmó que seguirá en su cargo, dijo que la noticia llegó "cuando el optimismo retornaba" al país y anunció que se someterá a la investigación que lleva adelante el Tribunal Supremo.

Luego de que salieran a la luz grabaciones que lo implican a él y a aliados en el pago de coimas, el presidente de Brasil, Michel Temer, brindó una breve conferencia de prensa en la que confirmó que "no va a renunciar a su cargo" y anunció que se someterá a la investigación que lleva adelante el Tribunal Supremo .  

En su escueto mensaje, Temer enfatizó  que "no compró el silencio de nadie" y recordó que "este gobierno vivió esta semana su mejor y su peor momento".

El escándalo comenzó ayer tras la filtración de una de las conversaciones con el dueño del frigorífico JBS, Joesley Batista, quien actuó como "carnada" a cambio de un trato con la Justicia por delación premiada, para reducir penas futuras. 

En el diálogo, que data de marzo, Batista le cuenta a Temer que le estaba pagando a Cunha y al lobista Lucio Funaro, presos en la Operación Lava Jato, para que permanezcan callados y no entreguen a nadie. "Hay que seguir haciendo eso", le respondió el jefe de Estado en ese momento. 

La Justicia brasileña ya suspendió hoy del Senado a su aliado Aécio Neves, acusado de haber pedido US$600 mil millones en coimas a Batista. Además, las autoridades ya adelantaron que el legislador podría ser detenido, algo que pondría aún más oscuro el panorama para Temer.

La Corte de Brasil autorizó investigar a Temer

El Tribunal Supremo de Brasil autorizó hoy la investigación contra el presidente Michel Temer, objeto de una grave denuncia que sugiere que intentó comprar el silencio de un influyente diputado que está preso.

El juez Edson Fachin, instructor del caso Petrobras en la Corte, aceptó la petición realizada por la Procuraduría General de la República, por lo que Temer pasa a ser formalmente investigado en el marco de la operación Lava Jato.

El lápiz verde