¿En qué gastará el Estado Nacional durante el 2018?

Un análisis del CIPPEC muestra que el 52,5% del presupuesto será destinado a gasto social. Casi un tercio del total corresponde a prestaciones previsionales. Prevé un crecimiento del 3,5% del PBI

Un análisis pormenorizado del Presupuesto 2018 realizado por el Centro de Implementación de Políticas Publicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) permite conocer la prioridad en las políticas públicas del gobierno de Cambiemos para este año.

Teniendo como pauta rectora un crecimiento de 3,5% del Producto Bruto Interno (PIB) y una meta de inflación del 15,7% para el 2018 los gastos totales que estima la ley de Presupuesto muestran una suba del 16% en términos nominales en relación a 2017, por lo tanto en términos reales se mantienen casi sin variación si se cumple la meta inflacionaria.  



Se mantienen dentro del 15% de aumento los gastos corrientes primarios, que equivalen a $2,4 billones para el corriente año. Lo que sí sube por encima de la inflación estipulada son las prestaciones sociales, que con una erogación de $1,5 billones muestran un crecimiento de 22% respecto de 2017, y unos 7 puntos por sobre la suba de precios esperada.  

También suben los gastos de capital (+22%) y los intereses netos (+28%), en contrapunto se reducen en un 13% los subsidios económicos, lo que confirma la política de aumento de tarifas en servicios, transporte y energía principalmente.

Composición del gasto

El gasto social – distribuido entre los ministerios de Trabajo, Desarrollo Social y Salud – representa el 52,5% del Presupuesto. Solo la cartera encabezada por Jorge Triaca gestiona el 44,5% del gasto total, alrededor de $1,2 billones.

El 32,9% del gasto total del Estado corresponden a prestaciones previsionales ($956.069 millones). Lo sigue en importancia los recursos para el Servicio de la Deuda pública: $406.387 millones, o el 14% del presupuesto total. En este punto cabe destacar que el Presupuesto 2016 – aprobado a fines de 2015 – estipulaba un 10% del gasto a servicios de deuda, por lo tanto creció 4 puntos en solo dos años.  



El 5,9% del total son asignaciones familiares, el 4,1% son pensiones no contributivas y el 3,5% se deriva al desarrollo de la educación superior ($103.212 millones). El resto se reparte en diversos programas y políticas públicas.

Las políticas económicas y de desarrollo sectorial representan el 19,5% de los recursos presupuestados. Se centran principalmente en el Ministerio de Finanzas ya que la cartera dirigida por Luis Caputo concentra los recursos para el Servicios de la Deuda Pública. Este punto representa el 99,5% de los recursos del ministerio.

Los gastos en energía, transporte, vivienda e infraestructura equivalen al 9,1% del total presupuestado. El ministerio de Energía y Minería al verse reducidos los subsidios a las tarifas de servicios ve reducir sus gastos a $101.201 millones, o el 3,5% del gasto total del Estado.

Por otro lado las políticas de seguridad y defensa concentran el 8,9% del gasto, repartido casi igualitariamente entre las carteras de Seguridad ($120.395 millones) y Defensa ($116.466 millones). Este rubro es casi 2,5 puntos más alto que todo el gasto en educación, cultura y ciencia combinadas.

Educación representa el 5,6% del gasto total ($163.168 millones), y se compone 63% para el desarrollo de la educación superior, el 15,6% para el FONID y un 5,7% para infraestructura y equipamiento ($9.291 millones).

Por último los recursos para el Ministerio de Ciencia, encabezado por Lino Barañao, son de $19.271 millones y representan el 0,6% del gasto total. El 67% del presupuesto del ministerio corresponden al financiamiento del CONICET.

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