Estados Unidos lanzó "la madre de todas las bombas" contra ISIS en Afganistán

Se trata de la bomba no nuclear más grande que existe. El Ejecutivo afgano afirma que, según las primeras estimaciones, no hay víctimas civiles.

Estados Unidos lanzó hoy en Afganistán la que es considerada su segunda bomba más potente después de la bomba atómica. El ataque ha sido confirmado por el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spizer, y también por el Gobierno de Afganistán.

El Ejecutivo afgano afirma que, según las primeras estimaciones, no hay víctimas civiles. Spizer ha insistido en que el Gobierno americano ha hecho "todos los esfuerzos necesarios para evitar víctimas colaterales".

"Queremos que se sepa que EE.UU. se toma muy en serio su guerra contra el ISIS", ha declarado Spizer durante su comparecencia. Su objetivo, túneles, cuevas y personal del ISIS en el norte de Afganistán, donde recientemente se habían registrado enfrentamientos entre EE.UU. y las tropas del ISIS.

El avión usado para este lanzamiento fue un MC-130. "Era un espacio que el ISIS usaba para atacar objetivos de EE.UU. en Afganistán. Con este ataque, les hemos arrebatado espacio operativo", ha aseverado.

El Ejército estadounidense se encuentra evaluando en estos momentos el impacto de la bomba, cuyo lanzamiento fue ordenado directamente por el comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, el general John Nicholson.

"El ataque recurrió al uso de una bomba GBU-43 arrojada desde un avión estadounidense, con la intención de minimizar el riesgo para las fuerzas afganas y estadounidenses que se encuentran despejando la zona de presencia enemiga y maximizar la destrucción de las instalaciones y los combatientes de EI-J".

El militar ha defendido que esta clase de bomba "es la munición adecuada para despejar estos obstáculos y mantener la inercia de la ofensiva contra el Estado Islámico - Jorasán".

El lápiz verde