Francisco participó de su primera charla TED

El videomensaje fue transmitido en el ciclo TED2017. Bajo el lema "The future you", el Papa pidió: "¡Qué lindo sería si, al crecimiento científico y tecnológico, correspondiera también mayor equidad e inclusión social!".

El papa Francisco no es ortodoxo a la hora de comunicarse con sus fieles. Esta vez eligió participar de una edición especial del ciclo de charlas multitemáticas TED2017, que se desarrolla en Vancouver, Canadá. Bajo el lema “The future you”, el obispo de Roma brindó una charla en la que llamó a los participantes a comprometerse con el otro para formar un futuro con mayor justicia social.


El sumo pontífice grabó un video de 18 minutos, que fue transmitido ante un auditorio expectante. "El futuro de la humanidad no solo está en manos de los políticos, de los grandes líderes, de las grandes empresas. Sí, su responsabilidad es enorme. Pero el futuro está, sobre todo, en las manos de las personas que reconocen al otro como un ‘tú’ y a sí mismos como parte de un ‘nosotros’. Necesitamos los unos a los otros", afirmó.

La situación de los migrantes y los descartados es una problemática que el papa manifiesta constantemente en sus apariciones públicas. "Yo también podría haber estado entre los descartados de hoy. Mi papá, mis abuelos, como muchos otros italianos, partieron para la Argentina y han conocido la suerte de los que se quedan sin nada", evocó con la intencionalidad de expresar la importancia de un acompañamiento real a las personas que, por diversos motivos, se ven obligadas a dejar su país de origen.

"Me gustaría, ante todo, que este encuentro nos ayudara a recordar que todos necesitamos los unos de los otros, que nadie de nosotros es una isla, un yo autónomo e independiente de los otros, que podemos construir el futuro solo juntos, sin excluir a nadie", pidió.

"¡Qué lindo sería si, al crecimiento de las innovaciones científicas y tecnológicas, correspondiera también una siempre mayor equidad e inclusión social!", exclamó. "¡Qué lindo sería si, mientras descubrimos nuevos planetas lejanos, redescubriéramos la necesidad del hermano y la hermana que orbitan alrededor mío!", agregó. "Solo la educación a la hermandad, a una solidaridad concreta, puede superar la ‘cultura del descarte’, que no tiene que ver solo con la comida y los bienes, sino, ante todo, las personas que son marginadas por sistemas tecno-económicos donde al centro ya no está el hombre, sino los productos del hombre", sentenció.

Llamó a los presentes a comprometerse con el otro, a ser “activos en el bien”, a ser solidarios, pero dejó en claro que esto no se logra solo con buenas intenciones, sino con acciones concretas. "Me dijeron que en el TED se reúne mucha gente creativa. Sí, el amor pide una respuesta creativa, concreta, ingeniosa. No bastan los buenos propósitos y las fórmulas de rito, que sirven solo para tranquilizar las conciencias. Juntos, ayudémonos a recordar que los otros no son estadísticas o números: el otro tienen un rostro, el ‘tú’ es siempre un rostro concreto, un hermano a quien cuidar", pidió.

"En el camino de los pueblos, hay heridas provocadas por el hecho de que al centro está el dinero, están las cosas, no las personas. Y está la costumbre de quien se considera ‘de bien’, de no hacerse cargo de los demás, dejando a tantos seres humanos, pueblos enteros, atrás, en el suelo, por la calle", lamentó.

"Pero también está quien da vida a un mundo nuevo, haciéndose cargo de los demás, también de su propio bolsillo", recordó, y puso como ejemplo el trabajo de la Madre Teresa de Calcuta, hoy santa. "La ternura es el camino que han recorrido los hombres y las mujeres más valientes y fuertes, no es debilidad, sino fortaleza. Es el camino de la solidaridad y de la humildad", aseguró el papa.

"Permítanme decirlo claramente: cuánto más poder tenés, cuánto más tus acciones tienen impacto en la gente, tanto más eres llamado a ser humilde. Porque, en caso contrario, el poder te arruina y tú arruinarás a los demás", afirmó.

"En la Argentina se decía que el poder es como el gin tomado en ayunas: te hace girar la cabeza, te hace emborrachar, te hace perder el equilibrio y te lleva a hacer daño a ti mismo y a los demás si no lo juntás a la humildad y a la ternura", agregó. "Con la humildad y el amor concreto, en cambio, el poder -el más alto, el más fuerte-, se convierte en servicio y difunde el bien", expresó.

“Recuérdenme también con ternura, para que lleve a cabo la tarea que me ha sido encomendada para el bien del otro, de todos. De todos ustedes, de todos nosotros”, concluyó y el auditorio lo aplaudió de pie.






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