Francisco: “Sin reconciliación, la paz en Colombia será un fracaso”

El papa realiza este viernes las actividades de mayor peso simbólico de su visita, en un intento por afianzar los acuerdos de paz. Pidió por las víctimas del terremoto en México y del huracán Irma.

El papa Francisco arribó este viernes a Villavicencio, capital del departamento de Meta. En este lugar se desarrollan las actividades más simbólicas del paso del sumo pontífice por Colombia, en su intento por consolidar el proceso de desarme tras décadas de conflicto armado. “Sin reconciliación, la paz en Colombia será un fracaso”, advirtió ante una multitud. Se reunirá con víctimas de ambos bandos de la guerra civil.

Francisco declaró beatos a dos sacerdotes colombianos asesinados en el marco de la violencia guerrillera. Ellos son el padre María Ramírez Ramos y el obispo de Arauca, monseñor Jesús Emilio Jaramillo, muertos en 1948 y 1968, respectivamente. Con este gesto, el papa buscó dar reconocimiento a los integrantes de la Iglesia católica que entregaron su vida por la fe en un contexto de violencia política.

Durante la misa, Bergoglio hizo también referencia a los desastres causados por el terremoto en México y por el huracán Irma en el Caribe. "Deseo manifestar mi cercanía espiritual a todos los que sufren las consecuencias" del terremoto y el huracán, expresó Francisco, quien además pidió una oración "por los que han perdido la vida y también por sus familias".

Su llegada a Colombia desató una verdadera “papamanía”. Esta es la tercera vez que un papa visita este país latinoamericano, el séptimo con más católicos del mundo y, por lo tanto, un territorio de importancia estratégica para el Vaticano. El primer viaje fue hecho por Pablo VI en 1968, y luego lo visitó Juan Pablo II en 1986.

La agenda de Francisco tuvo como prioridad el afianzamiento de los acuerdos de paz, firmados el año pasado entre las FARC y el Gobierno de Juan Manuel Santos y que, como todo proceso complejo y traumático, dejó heridas abiertas en un sector de la población. “Hace falta llamarnos unos a otros, hacernos señas, como los pescadores, volver a considerarnos hermanos, compañeros de camino, socios de esta empresa común que es la patria”, indicó ayer el papa en una ceremonia en Bogotá.

Diarios Argentinos