Gasolinazo: claves para entender la crisis en México

La decisión de aumentar un 20% el precio de los combustibles se da en el marco de la liberalización del mercado energético impulsada por el presidente Peña Nieto. Golpe al bolsillo de los ciudadanos.

México inició el 2017 de la peor manera. La suba del 20% en el precio de los combustibles desató una ola de manifestaciones y saqueos en todo el país. En una semana, ya hay al menos cinco muertos y 700 personas detenidas a raíz de los disturbios. La tensión y el malestar social no cesan, y la controversia en torno a la política de hidrocarburos daña con fuerza al presidente Enrique Peña Nieto. ¿Cuáles son las claves del “gasolinazo” que vive México?

Aumento y protestas

El precio de la gasolina aumentó el 1° de enero un 20,1%, y el del diésel un 16,5%. El incremento provocó la inmediata protesta de una porción significativa. Desde el miércoles, hubo bloqueos de carretera y calles, saqueos a tiendas y enfrentamientos con la policía en todo el país. Unas 800 empresas pequeñas y medianas y 250 grandes tiendas fueron dañadas.

El aumento en los combustibles en México es el más grande en casi 20 años. La furia de la sociedad tiene su lógica. El incremento en el precio de la nafta del 20% se trasladará con rapidez al resto de los precios de la economía. En una economía que tiene una inflación anual de 3,5%, la decisión supondrá una pérdida notable del poder adquisitivo de los mexicanos.

¿Por qué se llevó a cabo un incremento tan drástico del combustible?

Los aumentos se dan en el marco de la Reforma Energética impulsada por Peña Nieto, que terminó con el monopolio de la venta de gasolina de la empresa estatal Pemex y dispuso a partir de este año la apertura al libre mercado en la explotación de hidrocarburos y la electricidad. En 2018 se liberará la importación de combustibles.

El incremento de los precios es un paso previo necesario para alcanzar la liberalización en la explotación y comercio de los combustibles, que el Gobierno mexicano había fijado para el 2018, pero decidió adelantarla un año. Una de las grandes críticas a Peña Nieto es que prometió que la Reforma Energética bajaría el precio de los combustibles, pero lo cierto es que su preció se elevó un 48% desde el inicio de su mandato.

Qué dice el Gobierno

Peña Nieto se vio forzado a expedirse en público sobre la crisis que gatilló el “gasolinazo”. Explicó que la decisión de aumentar los precios de los combustibles en México responde al incremento de los precios internacionales del petróleo y que, a pesar de ser un “cambio difícil”, era necesario para garantizar la estabilidad económica. “Es una medida responsable, difícil, que nos hubiera gustado no tener que tomar", pero “cuida finanzas públicas y busca estabilidad”, sostuvo.

Los subsidios que el Estado mexicano destinó a sostener el precio de la gasolina entre 2006 y 2014 ascienden a alrededor de U$S53.000 millones, cifra que desde el Gobierno quieren reducir con la Reforma Energética en marcha.

Por su parte, la Iglesia llamó al Gobierno y a los partidos políticos a “reconsiderar” el gasolinazo, en tanto que el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos, le solicitó a Peña Nieto que sea “sensible en lugar de irse por el camino fácil de subir los impuestos a las gasolinas”.

Diarios Argentinos