Horror en Mendoza: sacerdotes detenidos por abusar de niños hipoacúsicos

Además fueron imputadas otras tres personas del Instituto Próvolo de la ciudad de Luján de Cuyo. Según la denuncia los abusos comenzaron en 2007 y las víctimas tendrían entre 10 y 12 años.

Dos sacerdotes católicos fueron detenidos el viernes pasado e imputados por los delitos de "abuso sexual agravado y corrupción de menores" de al menos 12 alumnos sordos del Instituto Próvolo para niños hipoacúsicos de la ciudad mendocina de Luján de Cuyo. Además estarían involucradas tres personas más, un ex interno, un hombre que desempeñaba tareas administrativas y el jardinero.

Los detenidos son el sacerdote italiano Nicolás  Bruno Corradi, de 82 años; el cura Horacio Hugo Corbacho, de 56 años; José Luis Ojeda, un ex interno del Instituto; Jorge Bordón, que trabajaba como administrativo y en las últimas horas detuvieron al quinto involucrado, se trata de un jardinero sordomudo que también fue alumno de la institución.

El caso comenzó con la revelación de una ex alumna del Instituto Próvolo, miembro del Movimiento de Sordos, a la senadora provincial por el radicalismo Daniela García. La ex interna afirmó que no había sido víctima de abusos, pero que había presenciado varios. Las primeras declaraciones tuvieron lugar el pasado viernes y a las pocas horas fueron detenidos los curas Corradi y Corbacho además de Ojeda.

Según fuentes judiciales los abusos habrían comenzado en 2007 y las víctimas tenían entre 10 y 12 años, aunque también habría casos de abusos hacia niños de entre 6 y 8 años. Son 12 los casos que se investigaron hasta ahora pero el número de víctimas está creciendo desde que el hecho cobró notoriedad en los medios de comunicación.

Por otro lado, el procurador de la Corte mendocina, Alejandro Gullé, afirmó: “La lista no está cerrada. Podría haber más abusadores”. El fiscal a cargo de la investigación, Fabricio Sidoti, confirmó que los cuatro sospechosos están imputados por los delitos de "abuso sexual agravado por la guarda y la convivencia preexistente con menores, en concurso real con corrupción de menores". En tanto el último imputado está detenido en la comisaría de Carrodilla esperando para declarar.

El fiscal Sidoti reveló: "Los chicos en su relato dicen que los llevaban a la casita de Dios, un lugar que hay en el fondo del instituto, donde los metían y abusaban de ellos”, y comentó que de la declaración de los niños que habían participado de las testimoniales en calidad de testigos surgió que "ellos también fueron víctimas".

"Eran chicos sordo mudos de 10, 12 años, supuestamente en el colegio no se les permitía tampoco hablar por señas y en ese momento, ellos tampoco sabían comunicarse. Ellos lo único que veían era que los curas se los llevaban", explicó el fiscal.

Fuentes de la investigación advirtieron que Corradi había sido denunciado entre 1955 y 1984 por hechos similares perpetrados en la sede central del instituto Próvolo en Verona, Italia. “Si esta gente estaba siendo investigada en otros países por hechos similares, no se explica por qué terminaron recalando en nuestro país”, se quejó Gullé. "Es como poner a un lobo a cuidar a las ovejas", agregó.


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