Qué dice el libro de Durán Barba sobre Carrió y la persecución judicial

El estratégico asesor de comunicación del presidente Mauricio Macri rechaza a los “paladines de la ética” que “pretenden castigar a quienes creen culpables, sin dejarles ejercer su derecho de defensa”.

La cinematográfica detención de Julio De Vido luego de que la Cámara de Diputados le quitara sus fueros parlamentarios incomodó a más de un funcionario del Gobierno. Ocurre que la privación de la libertad del exsuperministro kirchnerista sin que hubiera una condena firme ni un procesamiento dio la impresión de que se había vulnerado el debido proceso. Mientras Elisa Carrió festejaba, es probable que Jaime Durán Barba, el estratégico asesor de comunicación de Mauricio Macri, se haya lamentado por la persecución judicial en curso. Un fragmento de su último libro da cuenta de su postura.

En La política en el siglo XX, libro coescrito con Santiago Nieto y publicado en junio de este año, Durán Barba rechaza la idea de que la mayoría de la sociedad esté obsesionada con “hacer justicia” con los presuntos delitos cometidos durante los gobiernos kirchneristas. “Quienes más hablan sobre este tema, en general, quieren 'hacer justicia' contra alguien. No se puede perseguir a una persona y llamar a eso 'hacer justicia'”, esgrimen los consultores.

“Lo que sucede es que algunos paladines de la ética tampoco buscan la verdad, sino que pretenden castigar a quienes creen culpables, sin haberles dejado ejercer su derecho de defensa”, argumentan Durán Barba y Nieto, en un pasaje que parece haber anticipado a la perfección los sucesos de esta semana, con De Vido y Carrió como protagonistas.

Esos paladines “actúan como los tribunales medievales que averiguaban la culpabilidad de los acusados usando la ordalía, una institución a la que creían guiada por Dios. Si alguien era sospechoso de un crimen, lo lanzaban desde lo alto de una torre, confiando en que, si era inocente, Dios lo ayudaría a salir ileso. (…) Con estos métodos de investigación, la tasa de culpabilidad era bastante alta”, sostienen.

Durán Barba y Carrió son reconocidos rivales dentro de la coalición de Gobierno. La diputada, siempre díscola, jamás se disciplinó a la estrategia de comunicación del asesor ecuatoriano, quien ve en la chaqueña un emblema de la vieja política. Con todo, Carrió celebró en Twitter la detención de De Vido con una vinculación entre Justicia y religión, algo que, seguramente, a Durán Barba no le habrá gustado.


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