La subejecución presupuestaria en Salud alcanzó los $5.500 millones en 2016

Al igual que en Educación, la cartera que conduce Jorge Lemus también gastó menos de lo presupuestado. El ministro sufre fuertes cuestionamientos dentro y fuera de Cambiemos. Renuncias y despidos en todas las líneas de funcionarios.

La subejecución presupuestaria parece una constante en la gestión ministerial de Cambiemos. Es un recurso utilizado para ajustar el gasto en determinadas aéreas que genera mucho menos repercusión que “sacar las tijeras” y recortar el presupuesto. Ayer, El País Digital dio a conocer datos sobre la subejecución en diferentes áreas del ministerio de Educación y hoy vuelven a mostrarse algunos números pertenecientes al ministerio de Salud.

La gestión de Jorge Lemus al frente de la cartera de Salud viene siendo fuertemente cuestionada desde sus inicios, inclusive desde dentro del propio oficialismo. Durante el 2016 el ministerio sufrió una sangría de funcionarios políticos y técnicos que abandonaron sus cargos o fueron desplazados.

Los principales reclamos internos sucedieron por la falta de ejecución en los programas, lo que se tradujo en falta de insumos y pocas actividades de prevención.

Estas fueron el disparador de varias de las renuncias más resonantes en aéreas sumamente sensibles del ministerio. Dejaron sus cargos durante el 2016 el Secretario de Coordinación Administrativa, Daniel Bosich; la Subsecretaria de Prevención, Marina Kosacoff; el director de Promoción de la Salud y control de Enfermedades No Transmisibles, Sebastián Laspiur y el director del Programa Nacional de SIDA y Enfermedades de Transmisión Sexual, Carlos Falistocco.

Ajuste por vía de la subejecución

Una de las claves que explican la virtual paralización de la cartera conducida por Lemus fue la alta subejecución presupuestaria que mostró Salud: sobre el total presupuestado se subejecutó el 18%, o sea quedaron sin utilizar $5.550 millones durante el 2016.

Analizando caso por caso se observa que en el programa de Lucha contra el SIDA y Enfermedades de Transmisión Sexual se subejecutó un 32% de los recursos disponibles, mas de $500 millones asignados no fueron utilizados.

Recortes similares muestran los programas de Prevención y Control de Enfermedades Crónicas con un 30% de subejecución de los $118 millones asignados; y el programa de Detección Temprana y Tratamiento de Patologías que recortó 14 de los $37 millones presupuestados.

Sin dudas las aéreas mas afectadas por la política oficial de recortar por la vía de la subejecución fueron las de Sanidad Escolar donde se ejecutó solamente el 15% del presupuesto y la Investigación para la Prevención y Control de Enfermedades Tropicales y Subtropicales donde se subejecutó el 92% de los casi $43 millones comprometidos.

Por último el área de Apoyo al Desarrollo de la Atención Medica mostró un ajuste del  41% de sus recursos, casi $47 millones que no tuvieron destino.

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