MefroWheels no puede producir por el ingreso de ruedas importadas

En la fábrica abierta ya deberían trabajar 80 operarios, pero hoy solo hay 21 porque las automotrices compran llantas extranjeras. Piden a Nación que aplique un arancel que proteja la industria nacional.

En la fábrica abierta ya deberían trabajar 80 operarios, pero hoy solo hay 21 porque las automotrices compran llantas extranjeras. Piden a Nación que aplique un arancel que proteja la industria nacional.

Entre los operarios de la firma MefroWheels hay preocupación por estos días. Luego de la alegría inicial por haber conseguido reabrir la planta de producción de llantas en septiembre pasado, tras 9 meses de angustia por el cierre de la fábrica, hoy el panorama no es el planificado y volvieron a encenderse las luces de alarma entre los trabajadores metalúrgicos.

La incertidumbre tiene que ver con la falta de trabajo, debido a la baja demanda de las terminales automotrices a las que provee con esas piezas de chapa. Los clientes no se acercan a MefroWheels, y una parte de la explicación es un problema de competitividad: el precio de los productos fabricados en la planta de zona sur se comercializan a un valor superior a los que se importan de otros países, y las terminales eligen comprar esos productos antes que apoyar la industria nacional.

Así lo afirmó el delegado Miguel Valentino. "Hay una diferencia de precios entre la rueda que viene de afuera y la que se produce acá, que es un poco más cara. Entonces las terminales no le compran a la única fábrica de llantas argentina", se quejó consultado por El País Digital. A modo de ejemplo, citó los casos de la Toyota Hilux, que se arma con unidades producidas en Tailandia, la Ford Ranger que lleva llantas provenientes de Sudáfrica, y las de la Suran y la Amarok, que vienen desde Alemania.

Valentino contó que el nuevo dueño, Ricardo Ciccarelli (del grupo Cirubon) realizó una gira por Brasil para visitar empresas ofreciendo el producto rosarino, en vistas a reactivar la producción de la empresa ubicada en Ovidio Lagos al 4400. Sin embargo, los resultados no habrían sido satisfactorios. El representante gremial afirmó que el titular de la firma “está ansioso y optimista, recorrió muchas terminales ofreciendo nuestras llantas, para que las tengan en cuenta”. “Quiere producir pero se encuentra con el problema de que no nos compran”, lamentó.

Sin producción

El año pasado, el caso de la única fábrica de llantas para autos del país ocupó las primeras planas y puso en debate la necesidad de la defensa de la producción nacional. Vaciada por la casa central de la firma ubicada en Alemania, y con los trabajadores a la deriva, la planta reabrió sus puertas en septiembre tras una intensa lucha conjunta entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el Ejecutivo provincial, que bancó la parada hasta que apareció Cicarelli a hacerse cargo.

Luego de la reapertura, las planificaciones indicaban que en la fábrica deberían trabajar por estas fechas alrededor de 80 operarios. Hoy hay 21, y 4 más se desempeñan en la planta de amortiguadores que Ciccarelli tiene en el parque industrial de Alvear. De las 10 mil llantas al mes que deberían producir para que la empresa sea competitiva, hoy sólo se fabrican 700. "La fábrica abrió en óptimas condiciones y los trabajadores están yendo al lugar de trabajo, pero no podemos producir porque no hay pedido de ruedas", explicó Valentino.

El impacto se puede graficar comparando con lo que fue el pico de producción de la empresa. En el 2014, durante el mejor momento de ventas, se llegaron a hacer 1.100.000 ruedas. Para 2016, con el impacto de la reapertura de importaciones y en medio de un proceso de vaciamiento llevado a cabo por la anterior administración, terminaría cayendo a 350.000.

Si logran superar la crisis de demanda, en los próximos meses podrían ingresar entre 60 y 80 obreros, de un total de más de 100 que están esperando que MefroWheels finalmente despegue para entrar a trabajar.Pero hoy por hoy la situación económica es “cada vez más agobiante” para los trabajadores, afirmó el hombre que se desempeña hace 19 años en Mefro. Hasta diciembre cobraron un fondo de desempleo que aporta Nación, que representaba entre 9 mil y 14 mil pesos, pero ahora bajará a 3 mil. El panorama de la empresa no escapa al del resto de las fábricas: según datos de la UOM, en los dos últimos años se perdieron 1.200 puestos de trabajo en el sector metalúrgico en la región de Rosario.

Respuesta política

En cuanto al apoyo político, el delegado relató que el gremio mantuvo reuniones con los diputados nacionales por Santa Fe Alejandra Rodenas (PJ) y Luis Contigiani (Frente Progresista), con quien cultivaron una fluida relación cuando era ministro de la Producción santafesino. Pero hasta el momento no han logrado hallar una solución para la escasez de demanda.

Valentino detalló además que intentó contactarse con referentes locales de Cambiemos,pero no recibió respuestas. Y recordó en ese sentido que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, junto con algunos diputados oficialistas, “habían prometido que iban a hablar con las terminales para ayudar a MefroWheels a vender durante 2018 más de 1 millón de llantas, pero hay un incumplimiento de la Nación, que no hace nada para dar una mano”, afirmó el delegado.

El principal pedidode la UOM es que se aplique un arancel especial antidumping, similar al que estableció el gobierno nacional para el ingreso de llantas de aleación de aluminio provenientes de China, que durante los próximos cinco años pagarán el 36,9 por ciento en ese concepto. La medida se tomó tras un reclamo de la empresa Polimetal, que al igual que Mefro, veía perjudicada su producción por el ingreso de las unidades extranjeras a bajo precio.Pero la empresa rosarina no se vio beneficiada por la protección arancelaria, ya que no fabrica llantas de aluminio sino de chapa, por lo que solicitan que se aplique una resolución similar. Hasta ahora no han tenido respuesta.

“Si ponen un arancel, las ruedas quedarían al mismo precio que las extranjeras, entonces comprarían ruedas argentinas porque saben que son de buena calidad, que las pueden reclamar, que las consiguen rápido y que no tienen necesidad de esperar a que las traigan por barco”, finalizó Valentino.


El lápiz verde