Para Vidal que lo mira por TV!!!

Por Ricardo Rouvier

La diputada de la C.C. integrante de Cambiemos y hay también hay que decirlo; una de las artífices de construir la exitosa alianza hacia centro derecha liderada por Macri, con destrucción previa de otra alianza de centro izquierda; ha tomado una decisión en consonancia implícita con el deseo de Vidal.  Esa decisión es no presentarse como candidata a Senadora por la Provincia de Buenos Aires, siendo la mejor precandidata (alrededor del 30%) que puede ostentar Cambiemos a la fecha.  Este acto de renunciamiento de Carrió es el producto de una lógica que implica las siguientes afirmaciones: la campaña girará alrededor de la figura política de mejor imagen del territorio y del todo el país María Eugenia Vidal; y en segundo lugar es necesario que la campaña tenga la mayor homogeneidad posible, sin afrontar contradicciones, y problemas internos.

Era obvio proyectar la incomodidad de dos prima donna en un mismo escenario; y en  que una de ellas pueda convertirse en peligrosa, considerando el estilo denunciativo de la diputada.  Vidal no la quería a la diputada a pesar de sus lacónicas adhesiones a su candidatura. Muy distante del entusiasmo de Larreta por el distrito porteño para enfrentar la rebeldía de Lousteau.  En CABA tiene un escenario más propicio y su victoria sería casi segura, a diferencia de una competencia más pareja en la Prov. de Bs.As. Pero en una verdadera disputa de vanidades, Carrió que quería ser la heroína bonaerense, no lo va a ser porque ese rol lo tiene Vidal.

Las estrategias de comunicación indicaron que la mesa chica del gobierno bonaerense adoptara la decisión de hacer silencio para no afectar el espacio  Cambiemos. Entonces, no hubo un reclamo generalizado a la candidatura, ni tampoco su negación, aunque en el entramado subterráneo de la comunicación política, se enviaban mensajes de que no era lo más apropiado que fuera la cara de la administración oficial.

En una intervención en el programa de la Legrand, con las dosis de subjetividad que  siempre le pone Carrió, involucró en la mesa: su renuncia, su reiterada acusación contra el Pte. de la Corte Suprema, el Jefe de la Policía Bonaerense Bressit, y el Ministro de Seguridad Ritondo.  Este panorama convertía en inconveniente su candidatura para lo que el gobierno provincial quiere presentar como imagen pública: una gestión sin fisuras, y liderazgo.  

Bueno, para Vidal el camino ha quedado despejado, pero igual Carrió va a seguir siendo fiel a sí misma y por lo tanto sus declaraciones seguirán dibujando parábolas sobre el cielo de la provincia; bajo la resignación de toda la primera línea del PRO.  


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