Por las elecciones, el Gobierno posterga aumentos en el transporte público

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, negó las versiones que habían surgido hace unos días y confirmó que "por ahora" no va a haber incrementos. Buscan evitar malestar entre los usuarios.

Con la mirada puesta en las elecciones legislativas de octubre, y ante la falta de resultados positivos en el plano económico, el Gobierno confirmó ayer que no están previstos nuevos aumentos en las tarifas del transporte público en el corto plazo, tal como había surgido días atrás.

"No va a haber ninguna variación de tarifas de transporte por ahora", confirmó el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, ante una pregunta del diputado del Frente de Izquierda Pablo López. Fue durante su exposición en las comisiones de Transportes y Defensa al Consumidor de la Cámara de Diputados, que presiden los legisladores massistas Facundo Moyano y Liliana Schwindt, respectivamente.

De esta forma, el funcionario macrista negó la posibilidad de que haya nuevos incrementos impulsados por el Gobierno en las tarifas del transporte público de corta distancia del área metropolitana. Las versiones que echó por tierra el ministro indicaban que el boleto de colectivo, por ejemplo, pasaría a costar cerca de $11.

Sin embargo, el gabinete de Macri habría cambiado esa decisión en vistas de los comicios de octubre. La idea sería no despertar el malestar de los ciudadanos a través de nuevos aumentos, luego de las subas implementadas el mes pasado en peajes y tarifas de luz, junto a otras previstas para abril en el servicio de gas.

 A pesar de descartar incrementos, Dietrich volvió a remarcar que el transporte público de pasajeros a través de líneas de colectivos "sigue teniendo un subsidio de más del 60 por ciento" y que "en el caso de los trenes, que son mayormente gestionados por el Estado, el subsidio supera el 90 por ciento de la tarifa.

Por eso, es probable que la idea del Gobierno sea implementar nuevos aumentos para quitar de manera progresiva los subsidios a los servicios públicos, pero lo postergará hasta después de las elecciones de octubre para no generar un clima de enojo entre los votantes.

El lápiz verde