Querido Papá (¿o Mamá?) Noel

Por: Lorena Ribot

QueridoPapá Noel (o Mamá Noel me dicen por ahí, pero no estoy seguro): 

   Soy Bebé, estoy escribiéndote desde mi residencia temporaria. Estoy alquilando por unos meses, un lugar fantástico, una especie de spa, dónde lo único que hago es relajar y dejar que las cosas sucedan apaciblemente hasta que me haya repuesto del gran trabajo de ser concebido.

   Viajé desde otros mundos hasta este pequeño sitio, donde estaré provisoriamente hasta que ocupe mi lugar en la residencia permanente , en un mundo distinto a este, con algunas características bastante exóticas pero que deseo conocer, me dijeron que tiene su magia, aunque a veces los relatos me parecen un poco tenebroso o absurdos, como cuando me cuentan acerca de tantas voces, ruidos, luces, frío, y tantos sentires que acá, en Útero, no se conocen, acá los bebés estamos muy acostumbrados a mecernos, flotar, dormir, relajar, ser alimentados, asistidos, es todo tan apacible que pensarme yendo en unos meses a la aventura de vivir en un territorio con tantos estímulos y tantas variantes me da como un escalofrío... pero viste como somos los seres humanos, ¿no? Nos gustan los desafíos, lo nuevo, la intriga.... es como un motor que nos impulsa a la búsqueda de nuevos horizontes, un dejarse seducir por la posibilidad de poder hacernos diferentes, le dicen crecer, ¿viste? Bueno, en eso estoy, preparando mi mochila de viaje hacia ese nuevo lugar.

   Es por eso que te escribo, me cuentan que sos un tipo (¿o tipa?), medio mágico, ¡bah! me dicen que no existís, pero que los adultos de Mundo Exterior chamuyan con tu existencia para que los niños y niñas pidan deseos, me dicen que es una excusa para que los grandes aprovechen a hacer regalos  a todos los que quieren, a mi me parece buena onda la Navidad, ¿no?

   Bueno, entonces te escribo yo acá, desde Útero, también quiero pedirte algunas cosas.

  Como mi pasaje dice “salida entre tal y tal fecha” te pido que le digas a la compañía de viajes “Mamá Express” que se prepare para brindarme un servicio de primera (como dice acá en el pasaje) y que a los gremios del transporte no se les ocurra hacer ninguna medida de fuerza tendiente a adelantar mi nacimiento, espero que el servicio esté a la altura de las circunstancias. Que respeten el contrato explícito firmado con Naturaleza Humana, por favor, no quiero tener problemas de incumplimientos.

  Quiero que en el Arbolito de Mundo Exterior, donde habita mi mamá, le lleves a ella, que es el destino final de mi viaje, unas cuantas cosas a fin de asegurar su disponibilidad total para conmigo cuando arribe y nada interfiera en nuestra intimidad y contacto, ya que las condiciones que pedí cuando firmé el contrato de locación fueron, entre otras, el que pudiera hacer una adaptación a mi nuevo destino tranquila y con el tiempo necesario hasta que sintiera e Mundo Exterior mi verdadera casa, mi destino final.

   Para eso quiero:

  1- Una pelota grande para que Mamá relaje y acomode su cuerpo durante el trabajo de parto y me acompañe en el viaje. Un Kit con aceites de lavanda y jazmín, un frasquito de Tiempo Disponible y un equipo obstétrico que respete las necesidades de Mamá durante el trayecto que requiera atravesar esa última fase del mi viaje donde haré de las mías para vivirlo con disfrute.  Quiero un pasaje en primera clase, donde se me respete como pasajero y donde se me cuide.

   2- Un voucher con 10 sesiones de masaje descontracturante para cuando haya llegado y Mamá esté exhausta por lo intenso que resultará tener que atenderme, amamantarme, mimarme y hacerse cargo de mí, que seré muy demandante, al menos hasta que me adapte a Mundo Exterior.

3- Cosas cotidianas para Mamá como corpiños cómodos para dar la teta, bombachas cómodas, un servicio de comidas caseras ricas y saludables para Mamá y Papá, a fin de que cuando él llegue de su trabajo (ya que no tiene licencia por paternidad), esté con Mamá y conmigo en vez de tener que ocuparse de lo doméstico, quiero conocerlo, tener la oportunidad de saber cómo es!!!

4- Quiero una familia, un clan, que sea solidario con Mamá y Papá, que estén disponibles, que los apoyen y que los abracen (quiero que ellos estén muy felices, que no estén preocupados ni se sientan “a prueba” o que sientan que hacen las cosas mal....)

5- Quiero un lugar especial en la cama de Mamá y Papá ( o de Mamá y Mamá!!! capaz que me tocas dos mamás!!!! ey!), un lugar seguro donde pueda habitar unos meses hasta que sienta la necesidad de migrar nuevamente, quiero brazos amorosos, tetas por doquier, quiero besos, caricias, canciones, arrullos....

   Bueno Papá (o Mamá) Noel, creo que con esto sería suficiente, supongo que todo lo demás lo veré en el mismo viaje y cuando llegue a Mundo Exterior podré decidir acerca de las cosas que requiera en mi nuevo hogar. Supongo que habiendo llegado a tiempo, en un viaje ameno, no tendré mayores dificultades y las cosas que se presenten, las no contempladas en esta carta serán resueltas fácilmente.

   Te agradezco la lectura,  te mando un beso húmedo desde Útero y espero que interpretes mis pedidos, recordando tu propio viaje, cuando migraste hasta allá... Acá, en Útero,  creemos que cuando empatizamos, cuando nos ponemos en el lugar del otro, todo sale mucho mejor.

Gracias Papá, o Mamá Noel.

Feliz Navidad.                                                                                                                    

 Bebé        

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