Siria: Al-Assad no descartó la posibilidad de renunciar

Lo afirmó esta mañana, al consignar que está dispuesto a “negociar todo” en el encuentro que habrá a fines de mes con los grupos rebeldes. También justificó los bombardeos en Alepo.

A casi siete años del comienzo de la guerra civil en Siria, el presidente Bashar al-Assad aseguró que podría renunciar a la presidencia. En declaraciones a la prensa francesa, admitió que está dispuesto a “negociar todo” en las conversaciones que comenzarán con los grupos rebeles a finales de este mes en Kazajistán.

"No hay límite para las negociaciones", comentó al-Assad esta mañana desde la casa de Gobierno en Damasco, en diálogo con el periodismo. Indicó, así, que una de las alternativas es el apartamiento de su cargo. "Pero todavía no sabemos quién va a estar del otro lado. La viabilidad de la conferencia depende de eso", advirtió, en referencia al encuentro que se llevará a cabo con la contra-parte del conflicto bélico.

A su vez, el cuestionado presidente sirio defendió los bombardeos que las fuerzas militares realizaron en la ciudad de Alepo. Sostuvo que la alternativa hubiera sido dejar a los civiles a merced de los “terroristas”, en referencia a las organizaciones armadas que se levantaron contra el Gobierno. Y cuestionó la credibilidad de la oposición siria, al apuntar que eran grupos respaldados por las potencias occidentales y por Arabia Saudita.

Se prevé que las negociaciones entre al-Assad y la oposición comiencen el próximo 23 de enero en la capital kazaja, Astana. De todos modos, el cónclave no está confirmado, dado que los rebeldes no garantizaron su asistencia. La posibilidad del diálogo llega luego del acercamiento entre Rusia, aliado principal del presidente sirio, y Turquía, representante de las facciones opositoras.

La guerra civil siria enfrenta al gobierno de al-Assad contra los grupos rebeldes armados que pugnan por su derrocamiento, y que incluyen al Estado Islámico y a los representantes locales de Al Qaeda. Resultado del conflicto, hay más de 450.000 muertos y más de cuatro millones de desplazados.