Tras ser acusado por la Justicia, Puigdemont se trasladó a Bélgica

La fiscalía General de España presentó cargos por sedición y rebelión, delitos con penas de hasta 30 años de prisión. El líder independentista viajó a Bruselas, donde pediría asilo político.

El mismo día en que la Justicia de España presentó cargos en su contra por sedición y rebelión, el ex presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont, se trasladó a Bélgica. Aunque se informó que se reuniría con dirigentes flamencos, la hipótesis más probable es que esté allí para pedir asilo político y evitar ir a prisión. Lo acompañan cinco ex ministros de su gobierno.

Puigdemont fue destituido de su cargo el viernes pasado, cuando se activó el artículo 155 de la Constitución nacional, que dio paso a la intervención de Cataluña. Este lunes la fiscalía General del Estado formuló una querella contra su persona y todos los ex ministros de su gestión, por los delitos de rebelión, sedición y malversación. Para evitar condenas de hasta 30 años de prisión, el líder separatista se refugió en Bélgica.

Durante su viaje, Puigdemont mantendrá contactos con dirigentes flamencos, un grupo social independentista de Bélgica. Se reuniría con las autoridades del partido “Nueva Alianza de Flandes”, junto a los ex ministros de Salud, Gobernación, Interior, Trabajo y Agricultura, que también lo acompañan. Pero el rumor creciente es que viajó a Bruselas para pedir asilo político.

Esta mañana el presidente regional depuesto subió a las redes sociales una imagen de la sede del gobierno catalán, dando a entender que se encontraba en Barcelona. Sin embargo, luego se confirmó que se había marchado del país. Mientras tanto, el primer ministro de Bélgica, Charles Michel, emitió un comunicado en el que afirmó que el asilo para Puigdemont “no está en absoluto en el orden del día” de su administración. En pocas horas, el líder secesionista pasó de fundar un nuevo estado catalán a ser un prófugo de la Justicia.

El lápiz verde