Donald Trump asumió como presidente de los Estados Unidos

Tras compartir un momento con Obama, el magnate de 70 años juró y dio el discurso de apertura de su gobierno en el Capitolio, ante la mirada del mundo.

Llegó el día. Tras ochos años, Barack Obama dejó la Casa Blanca y traspasó el mando al nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una ceremonia de asunción que comenzó cerca del mediodía en el Capitolio, donde el magnate juró y pronunció un discurso con el que dio inicio a una nueva etapa que genera incertidumbre en todo el mundo.

"Estamos transfiriendo el poder de Washington y dándoselo al pueblo. Lo que importa no es cual partido controla el gobierno, sino que el gobierno esté controlado por el pueblo", afirmó Trump durante sus palabras para dar inicio a su gobierno. 

Trump definió que su mandato será "un movimiento histórico como nunca antes ha visto el mundo" y cuestionó la situación en la que se encuentra el país tras los ocho años de Obama en la Casa Blanca. 

"Hay madres e hijos atrapados en la pobreza, fabricas cerradas. El sistema educativo repleto de dinero, pero que deja  a nuestros jóvenes estudiantes privados de todos los conocimientos, el crimen, la pandillas y las drogas que se han llevado tantas vidas. Esta matanza estadounidense para ahora mismo", sostuvo el magnate. 

"Una por una las fabricas cerraron y se fueron de nuestras tierras sin pensar los trabajadores que se quedaron atrás. Pero eso es el pasado", insistió Trump al defender su postura de proteger la industria norteamericana. 

En esa línea, aseguró que el proteccionismo llevará al país a una "mayor prosperidad y fortaleza". "Comenzaremos a ganar de nuevo, como nunca antes. Vamos a recuperar nuestros empleos, nuestras fronteras, nuestras riqueza y nuestros sueños", manifestó. 

Además, dejó un duro mensaje a ISIS: "Vamos a unir al mundo civilizado en contra del terrorismo islámico radical, lo vamos a erradicar de la faz de la tierra"


El magnate de 70 años se convertió hoy en el 45º presidente estadounidense, con una imagen positiva de apenas 40% y sin haber ocupado un puesto público antes. Con un discurso agresivo y de poca tolerancia hacia inmigrantes y todas las minorías del país, el nuevo mandatario asumió sin definiciones profundas sobre su política interna y exterior en un país fuertemente polarizado.

La tradicional ceremonia de juramento en el Capitolio comenzó cerca de las 11.30 hora de Washington -13.30 hora Argentina-, con un gran operativo de seguridad y al aire libre, en medio de un día lluvioso.

Allí, el presidente de la Corte Suprema, John G. Roberts, tomó juramento a Trump, que tuvo su mano izquierda apoyada sobre la biblia del ex presidente Lincoln y sobre otra que conserva desde su infancia.  En el palco montado frente al Capitolio, pronunció el tradicional discurso de inicio frente a los presentes, el país y las pantallas del mundo, testigos de una nueva era.

Ahora, Trump participará del almuerzo, en el que estarán los líderes del Gobierno, familia y amigos. La comida tendrá actuaciones musicales y mensajes para honrar al nuevo presidente y a su vice, Mike Spence.

Tras ese agasajo, tendrá lugar la Revisión de las Fuerzas Armadas y después participará del desfile inaugural, que irá desde el Capitolio hasta la Casa Blanca por la icónica avenida Pennsylvania, acompañado por miles de oficiales en representación de todas las ramas del Ejército.

La agenda oficial comienza desde temprano. Antes del acto de asunción, Trump tuvo un desayuno familiar privado en Blair House, la casa de huéspedes del presidente. A las 8.30, asistió junto a su familia a una misa y, 9.30, tomó el té junto a los Obama.

A pesar de los cortocircuitos entre ellos, el presidente saliente y el nuevo mandatario respetarán la tradición y viajarán juntos desde la Casa Blanca hasta el Capitolio. Por lo pronto, ya anunció la firma de decretos en horas siguientes a su asunción con los que intentará borrar el legado de Obama.  








El lápiz verde