Una rebelión militar profundiza la crisis en Venezuela

En la madrugada del domingo, un grupo de 20 hombres intentó asaltar un cuartel en Valencia, tercera ciudad del país. El alzamiento fue reprimido, con un saldo de dos muertos y ocho detenidos.

La crisis en Venezuela se agravó en las últimas horas. En la madrugada del domingo, un grupo de 20 hombres, conducido por el excapitán de la Guardia Nacional Juan Caguaripano, intentó tomar un cuartel militar en Valencia, la tercera ciudad más grande del país. El alzamiento procuró disparar una rebelión general de las Fuerzas Armadas contra el gobierno de Nicolás Maduro, pero fue reprimido y disuelto con rapidez, con un saldo de dos muertos y ocho detenidos. El episodio produce aún más incertidumbre sobre el escenario político, porque los militares son el principal punto de apoyo del chavismo.

Caguaripano se encontraba prófugo de la Justicia desde hacía tres años, imputado por delitos de rebelión y “traición a la patria”. Tras el ataque a la instalación militar, escribió en Twitter que “los objetivos fueron logrados satisfactoriamente en coalición con diferentes compañeros de las fuerzas armadas”. Además, informó que el alzamiento se hacía “en legítima rebeldía (…) para desconocer la tiranía asesina de Nicolás Maduro”. El excapitán logró escaparse de la base de Paramacay.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) calificó el hecho como “un ataque paramilitar de tipo terrorista”, instrumentado por “un grupo de delincuentes civiles”, y reafirmó su lealtad a Maduro. De todos modos, la rebelión plantea dudas respecto al grado de apoyo que conserva el chavismo dentro de las Fuerzas Armadas. Los militares son hoy el principal punto de apoyo del oficialismo: una fisura del actor castrense podría provocar el derrumbe inmediato del Gobierno.

En los últimos días, la tensión política y social escaló en Venezuela, tras la instalación de la Asamblea Constituyente impulsada por el presidente Nicolás Maduro para borrar del mapa institucional al Congreso dominado por la oposición y la toma del Ministerio Público Fiscal para destituir a la fiscal general díscola Luisa Ortega Díaz. El levantamiento militar en Valencia le agrega mayor incertidumbre al complejo juego de poder bolivariano.

El lápiz verde