Golpe en Bolivia: la OEA ratifica que hubo irregularidades en las elecciones, pero no habla de fraude

El organismo sostiene que en la victoria de Evo Morales hubo “acciones deliberadas” para beneficiar al oficialismo. Pero no afirma que las manipulaciones hayan alterado efectivamente el resultado final.

La Organización de Estados Americanos (OEA) difundió este miércoles el informe final sobre las últimas elecciones presidenciales en Bolivia. El documento sostiene que hubo “acciones deliberadas” irregulares en los comicios que dieron ganador a Evo Morales que “hacen imposible validar los resultados”. Sin embargo, no afirma que las “manipulaciones” hayan alterado significativamente el resultado final. La denuncia de fraude, promovida por el organismo internacional, disparó una ola de protestas sociales que derivó en un pronunciamiento militar y en un golpe de Estado contra Morales.

La OEA señala que la “manipulación dolosa” por parte de las autoridades electorales se hizo a través de la quema de actas, la adulteración de firmas de los jurados de mesa, la redirección de votos a servidores ocultos y la utilización de padrones electorales irregulares. Los propios empleados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) permitieron que esto ocurriera, según el informe, “destruyendo toda confianza en el proceso electoral”.



La auditoría de la OEA abarcó una muestra de 4692 actas para analizar posibles alteraciones en las que se identificaron por lo menos 226 documentos con irregularidades. También registraron que hubo quema de actas e inconsistencias entre las actas de votos en el extranjero y el número de votantes efectivo.

El día de la votación, la OEA fundó su denuncia en un cambio drástico de la tendencia entre los resultados preliminares y definitivos. El Tribunal Superior Electoral había interrumpido el conteo rápido con el 83,8% de las actas, en el que Evo Morales llevaba una ventaja de 7,87 puntos porcentuales sobre Carlos Mesa. Cuando terminó el recuento oficial, unos días después, el presidente estiró su ventaja a más de 10 puntos porcentuales, justo lo necesario para ganar en primera vuelta.

Hace dos semanas, un informe elaborado por el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR, por sus siglas en inglés), un importante think tank con sede en Washington, concluyó que no existió fraude en las elecciones de Bolivia. “No hay evidencia estadística de que hubo irregularidades o fraude que afecten el resultado oficial que le dio al presidente Evo Morales una victoria en primera vuelta”, consignó el documento.

El lápiz verde