BUENOS AIRES A PIE

OPINIÓN. ¿Sabías que... en el centro de la ciudad podes encontrar uno de los mejores teatros del mundo?


Su ubicación privilegiada, entre las calles Cerrito, Viamonte, Tucumán y Libertad, hace que el edificio genere una impronta urbana tal que se convierta en uno de los monumentos históricos más representativos del país, tanto como el Palacio de Congreso o la Casa Rosada.

El Teatro Colón de Buenos Aires está considerado como uno de los cinco mejores teatros de ópera del mundo. Esto se debe a dos elementos fundamentales: su excelente diseño acústico y su elevado nivel arquitectónico; valor patrimonial que evidencia la influencia arquitectónica italiana y francesa en argentina.

Entre los años 1857 y 1888 el teatro funcionó frente a la Plaza de Mayo con capacidad para 2.500 espectadores, fue demolido para construir el actual Banco Nación. Luego se ubicó frente a la Plaza Lavalle, donde existía la importante Estación ferroviaria del Parque del Ferrocarril Oeste de Buenos Aires, cabecera de la primera línea férrea de Argentina.



El diseño de 1890 a cargo del arquitecto italiano Francesco Tamburini resolvió que el edificio fuese un imponente volumen aislado. Sin embargo falleció al año siguiente sin siquiera terminar el primer nivel. Tras su muerte su discípulo Víctor Meano, autor del Palacio del Congreso, fue quien continuó, construyó y modificó el proyecto. En 1904, cuatro años antes de la inauguración fue asesinado, quedando a cargo de la obra su aprendiz, el arquitecto belga Jules Dormal.

A diferencia de los anteriores arquitectos, Dormal le dio un carácter afrancesado tanto al interior como al exterior del edificio. De esta forma el teatro se convierte en un claro ejemplo de eclecticismo argentino, muy usual en las construcciones de la época, donde se mezclaban diferentes estilos. Muy propio de la arquitectura de la modernidad europea, que aún no había logrado afianzar un estilo original que expresara los tiempos modernos. Es así como pueden diferenciarse elementos característicos del renacimiento italiano, de la arquitectura francesa y alemana.

Su fachada se destaca por su elaborado diseño con un doble orden superpuesto y la fastuosa decoración interior: colores, texturas, luminarias, esculturas, araña principal. El exterior es imponente pero no grandioso. Las fachadas están divididas en tres órdenes arquitectónicos. El primero, que corresponde a la base, es de 8,50 metros de altura; el segundo mide 9,20 metros, y el tercero es de 5,50 metros. Por encima de las terrazas se destaca un elegante techo a dos aguas. Es un conjunto armónico y con excelente perspectiva que puede apreciarse a distancia, desde la Avda. 9 de Julio.



Desde los laterales de la escalera principal se accede a una pequeña calle interior que comunica Toscanini con Tucumán. Es el Pasaje de Carruajes, por donde antiguamente se ingresaba al foyer principal. Desde 1997, la Boletería se ubicó en instalaciones que dan a este pasaje.

La sala responde a la tipología herradura de los teatros de ópera alla italiana, aunque las dimensiones de los halls y vestíbulos se acercan más al modelo francés de la opera de Garnier.

A partir de la Tertulia se desarrolla un intercolumnio que continúa la herradura de la planta para sostener la bóveda circular central. En ella está ubicada una magnífica araña de siete metros de diámetro que puede ser descendida para su reparación o limpieza hasta el piso de la platea, mediante un sistema mecánico.



…CONTINUARÁ



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Anna y Florencia son socias fundadoras de RGM Arquitectas .
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