Crisis en la educación: crece la matrícula pero quitan aulas

El gobierno de Ciudad de Buenos Aires realizó una serie de obras sin tener en cuenta las necesidades de la comunidad educativa. El caso de la Escuela 27 D.E 15 “Petronila Rodríguez” de Parque Chas.

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha emprendido una serie de reformas edilicias en escuelas públicas que quitan espacio de aulas, aún cuando se aumenta la matrícula, y sin tener en cuenta las necesidades de la comunidad educativa.



El caso de la Escuela 27 D.E. 15 “Petronila Rodríguez” de Parque Chas, resulta emblemático.  Los docentes y padres denuncian que el gobierno de la Ciudad inició una obra, que ni siquiera concluyó, para instalar un ascensor que elimina dos aulas, al tiempo que aumentó la matrícula de 1 grado de 39 a 50 alumnos para el ciclo lectivo 2017. De hecho, el ascensor se ubicó en las aulas de 1º B, y en la sala de profesores. Esto obligó a una reestructuración de los espacios que derivó en la eliminación del laboratorio. La escuela ya no contará con un aula especial para esta materia.



Es un aumento de matrícula del 20% en una escuela que, aún antes de la desaparición de estas dos aulas, no tenía capacidad suficiente. La infraestructura edilicia continúa siendo  la misma, es decir, que la capacidad del comedor, de los baños, de los espacios comunes y de las aulas se verá sumamente comprometida con el aumento de alumnos previsto.  

El País Digital habló con Lucio Decotto, uno de los padres que están denunciando las irregularidades: “Estamos con un lío ahora porque las clases no van a empezar mañana. Quizás sea el jueves o el viernes, si llegan. La Directora está limpiando la escuela con personal de maestranza porque la empresa no hizo la limpieza final de obra”. “Es más —agregó— hoy nos enteramos que todavía hay gente de la obra”.





Según el Gobierno,  la obra se enmarca en una adecuación a la Ley de Accesibilidad. Sin embargo, lo paradójico es que el proyecto no tuvo en cuenta la construcción de una rampa de acceso al establecimiento ni de un baño adecuado para personas con movilidad reducida.

Lucio explicó que en diciembre fueron recibidos por funcionarios del área de Infraestructura Escolar que les dijeron que la obra estaba prevista “de esa manera”, sin rampa y sin baño. Sin embargo, se comprometieron a agregar las dos cosas al proyecto. “Pero esa obra no empezó. No sabemos cuándo piensan hacerla”, cuestionó.






Además, también en diciembre, los padres fueron recibidos por el director de Educación Primaria, Marcelo Bruno, que les explicó que no existe “conexión” entre el área de Educación Primaria y el área de Infraestructura Escolar a la hora de diseñar proyectos de adecuación edilicia en las instituciones. “Lamentablemente, estas cosas son así”, fue la respuesta que recibieron en la reunión.



En febrero, cuando las obras se reiniciaron, el subdirector de Educación Primaria visitó las instalaciones. Con respecto al compromiso que había asumido Bruno de frenar el aumento de la matrícula, les dijeron que “ellos no podían decidirlo pero que se comprometían a elevar el pedido a la ministra de Educación”. Según cuenta Lucio, también se comprometieron a construir las aulas que hacen falta para albergar a los nuevos alumnos y a los que perdieron su espacio debido a la construcción del ascensor. “El tema es que si siguen aumentando la matrícula, la construcción de aulas no va a solucionar nada”, planteó Decotto y agregó: “Así, la calidad educativa sigue en deterioro”.

Proyectos sin coordinación entre las áreas involucradas y sin la participación de la Dirección del establecimiento, plazos que no se cumplen, habilitaciones que no llegan, falta de aulas, crecimiento de la matrícula, funcionarios que no responden, falta de controles, etcétera. Estos malos manejos y falta de “trabajo en equipo” (slogan de campaña del ahora Jefe de Gobierno) traen como consecuencia que las clases no empiecen en “La Petronila”.

“Acá el problema es que, increíblemente, no hay una mirada integral sobre las escuelas”, se sorprende Lucio. “Nosotros estamos pensando en hacer una acción de amparo para pedir una mirada integral sobre la escuela y que haya un plan de acá a cinco a 10 años”, afirmó. “Es increíble que el gobierno de la Ciudad no tenga eso: un plan para cada escuela. No tienen nada. A esta altura del partido…”, concluyó Decotto.




La comunidad escolar se encuentra en estado de alerta y las familias solicitan una pronta solución a su reclamo. Por ello, convocan a un abrazo a la escuela el próximo lunes 13 de marzo con marcha, movilización y corte de las avenidas Triunvirato y De los Incas finalizado el horario escolar a las 16.15 horas.

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