El decreto de Macri solo alcanza a 12 familiares de funcionarios

La norma que prohíbe que parientes trabajen en el Estado solo incluye a parejas, hermanos, padres, cuñados y yernos. En cambio, quedan exentos primos y tíos, por ejemplo.

El decreto firmado por Mauricio Macri para prohibir que familiares de funcionarios de alto rango trabajen en el Estado generó mucho ruido dentro del Gobierno y fuera de él. Sin embargo, los resultados no se condicen con la trascendencia que tuvo el tema, ya que son solo 12 las personas alcanzadas por la norma que deben dejar sus puestos. 

"No podrán efectuarse designaciones de personas, bajo cualquier modalidad, en todo el Sector Público nacional, que tengan algún vínculo de parentesco tanto en línea recta como en línea colateral hasta el segundo grado, con el presidente y vicepresidente de la Nación, jefe de Gabinete de Ministros, ministros y demás funcionarios con rango y jerarquía de ministro", reza el artículo 1 del decreto. 

Según señaló La Nación, solo 12 de los 26 parientes de funcionarios están obligados a desvincularse de sus cargos en la administración pública antes del 28 de febrero, como establece la disposición del presidente.

Algunos no deberán hacerlo por ser familiares de funcionarios importantes que, sin embargo, no tienen rango de ministros. Otros, por ser primos y tíos, no están incluidos y permanecerán en sus puestos. 

Los primeros en dar un paso al costado fueron los cuatro parientes del titular de la cartera Trabajo, Jorge Triaca. Su esposa, María Cecilia Loccisano (coordinadora de la Unidad de Financiamiento Internacional de Salud); sus hermanas Mariana (directora del Banco de la Nación Argentina) y Lorena Triaca (responsable de Asuntos Externos de la Agencia Nacional de Inversiones), y su cuñado Ernesto Juan Martí Reta (director titular del Banco de Inversión y Comercio Exterior). 

Los otros casos que deberán irse son la esposa de Rogelio Frigerio, Victoria Costoya (coordinadora de Articulación de Asuntos Internacionales de Desarrollo Social); el hermano de Luis Miguel Etchevehere, Juan Diego Etchevehere (delegado de Enacom); la media hermana de Fernando De Andreis, Elena Bordeu (funcionaria de la Jefatura de Gabinete), y el hermano de Marcos Peña, Andres Peña (subsecretario de Desarrollo Institucional Productivo). 

A ellos se suman el cuñado de Guillermo Dietrich, Juan Pablo Álvarez Echagüe (titular del Instituto Argentino de Transporte); Francisco Langieri, hijo de Patricia Bullrich (funcionario de Modernización); Matías Santos (jefe de asesores en el Ministerio de Turismo), que conduce su padre Gustavo, y Rodrigo de Loredo, yerno de Oscar Aguad, (hasta ahora en la presidencia de Arsat). 

Otros no están alcanzados por el decreto y se quedarán en sus cargos. Un ejemplo es Ana Frigerio, hermana del ministro del Interior, quien seguirá como coordinadora de Cascos Blancos por ser considerada una persona con "estabilidad en el cargo", tal como establece el decreto como excepción. 

Tampoco deberán renunciar Mario Frigerio, tío del funcionario, por no tener un parentesco "en línea recta como en línea colateral hasta el segundo grado". Lo mismo sucede con Cecilia Stanley, primera de la ministra de Desarrollo Social, quien se desempeña como jefa de Gabinete de Asesores en esa cartera, y Alejandra Illia, prima de Gabriela Michetti y jefa de su despacho en el Senado. 

Dos funcionarios importantes de Macri tienen familiares directos nombrados en el Estado, pero no tienen rango de ministro, por lo que no deberán ajustarse al decreto. De esta manera, Soledad Alonso, hermana de la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, podrá seguir como empleada de la Secretaría General de Presidencia. Los otros casos son el del hijo y el del hermano de José Torello, jefe de asesores del presidente, con puestos en la Anses. 

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