"El Demonio en la Botella": La dependencia y la fragilidad

“Por definición, un héroe es un hombre que lucha contra males sobrecogedores por una causa, un ideal, o por la vida de los inocentes. La causa y el ideal pueden variar con el devenir de los días… Lo que deja sólo una constante en la definición: y es que un héroe es, por encima de todas las cosas, un hombre…”, comienzan de esta manera David Michelinie y Bob Layton en el guión con  John Romita Jr. en el dibujo, “The Invencible Iron Man” #128, en donde Tony Stark se enfrenta de manera clara , innegable y absoluta a  uno de los mayores enemigos con los que se ha enfrentado en su larga trayectoria en los cómics: la adicción al alcoholismo.



Desde su primera aparición en “Tales of Suspense” #39 (creado en 1963 por Stan Lee, Jack Kirby, Larry Lieber y Don Heck) hasta la fama absoluta de la mano de las películas del Universo Cinematográfico de Marvel con la encarnación estelar e icónica de Robert Downey Jr.  en el papel del héroe (desde 2008 hasta 2019), Iron Man nunca ha tenido la suerte de contar con grandes historias. Obras de culto en las cuales uno puede disfrutar el potencial del héroe o sus villanos como pasan en otras historias de otros personajes.



“El Demonio en la Botella”, publicado en el año 1979, llegó en un momento en donde muchos guionistas comenzaron a dejar de lado las historias comunes de estos grandes héroes enfrentándose a imponentes supervillanos de turno. Esta nueva ola ideológica comenzó a fundamentar sus textos en guiones en los cuales el héroe triunfa sobre una adversidad íntima y personal.

Por esta razón, el equipo creativo, comandado por Michelinie, elaboró una aventura en donde Tony Stark, (millonario, playboy y filántropo por excelencia de “La Casa de las Ideas” ) no se viera tan alejado de los lectores, a pesar de sus armaduras y dinero. En consecuencia, usaron una debilidad humana como lo es la adicción a la bebida para combatir la armadura emocional del vengador rojo y dorado, estableciendo así un mayor entendimiento del personaje sin traje y un punto de inflexión  para el género de superhéroes en el noveno arte.



La adicción de Tony Stark deviene en consecuencias muy peligrosas, como una accidental muerte causada por su armadura a un humano, daños materiales al “patrullar” borracho, poniendo en riesgo la vida de civiles y  la renuncia de su mayordomo Jarvis (en este entonces, Jarvis era un ser humano y no una inteligencia artificial como en las películas o cómics actuales).

“¡Pero claro, si todo el tiempo hay superhéroes que abandonan sus identidades secretas! ¿Entonces por qué yo no puedo abandonar mi identidad civil?” De ahora en más no habrá Tony Stark, solo habrá… ¡¡IRON MAN!!”, menciona  el héroe, botella en mano y mirada perdida mientras daña la integridad de su oficina con el traje.

Como en toda historia tradicional del género, la presencia victoriosa del villano de turno no puede quedar sin resolución o confrontación final, por eso Tony Stark inicia un proceso de desintoxicación junto a  la ayuda del personaje de Beth Cabe, quien puso el hombro, paciencia y amor para que Tony no sucumba en la adicción nuevamente, implementando la charla, la creación de nuevas armaduras  como una forma de distracción y pasatiempo saludable para que el héroe pueda salir victorioso del mal consecuente de este gran villano cotidiano.



La batalla de Tony contra la botella, sin armadura de por medio, es absolutamente simbólica, transmitiendo así lo que Michelinie tenía en mente desde que esbozó la idea de este cómic: El lado humano del héroe por sobre todo y la transmisión de esa lección al lector.

Hoy en día la imagen de Iron Man es vista por las masas como un superhéroe más, uno de los más populares en el cine y entre los niños. Desde mi punto de vista, “El Demonio en la Botella” representa la esencia del personaje, mostrando que debajo de la armadura se encuentra una persona muy pudiente económicamente, cerebro de las armaduras más poderosas del mundo, pero a pesar de todo totalmente frágil, confundida y con miedo. Las apariencias engañan y aquí está el ejemplo.

Gran historia, la mejor del personaje y de lo más destacado en Marvel Cómics. Un viaje íntimo, una aventura emocional que rompe todo tipo de bloques o armaduras que un personaje tan importante como Iron Man puede llegar a tener.

Hasta la semana que viene.

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