El Gobierno repudió el escrache a Lorenzetti

Funcionarios del gobierno nacional expresaron su "solidaridad" con el juez de la Corte Suprema, quien sufrió una protesta en su casa de la ciudad santafesina de Rafaela.

Representantes del gobierno nacional expresaron su "solidaridad" con el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti, quien sufrió una protesta en su casa de la ciudad santafesina de Rafaela, y abogaron para que las "instituciones de la democracia trabajen libres de presiones".

El máximo tribunal, a través de Carlos Rosenkrantz, convocó para este martes 29 de septiembre a una audiencia para abordar el caso de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, cuyos traslados fueron revocados por el Senado y, si la decisión se sostiene, deberán volver a sus lugares de origen.

Sin embargo, para el Gobierno de Alberto Fernández hay sectores “antidemocráticos” que presionan para que la Corte falle cuanto antes a favor de los jueces y en contra de la voluntad del oficialismo. Bruglia y Bertuzzi, por decisión de Mauricio Macri, habían sido puestos en la Cámara Federal por decreto, para cubrir vacantes. Allí confirmaron el procesamiento de Cristina Kirchner en la causa Cuadernos.

En este marco, vecinos de Lorenzetti pasaron a los bocinazos por la puerta de su casa con consignas contra la Corte, a la que acusan de inacción ante lo que consideran avasallamiento de las instituciones.

Ante el escrache, la ministra de Justicia, Marcela Losardo, repudió la marcha.“Mi solidaridad con Ricardo Lorenzetti y reafirmo mi compromiso con mi justicia independiente”, dijo la funcionaria de Alberto Fernández. Pero no fue la única.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, manifestó su "preocupación" ante la protesta que sufrió Lorenzetti a dos días de que la Corte tenga que analizar si acepta el pedido de "per saltum" y trata los traslados de los jueces Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Germán Castelli.  El país necesita que las "instituciones de la democracia trabajen libres de presiones", agregó.

El ministro del Interior, Eduardo "Wado" De Pedro, llamó a establecer como "límite" el "respeto a la convivencia democrática y sus instituciones", y convocó a que "todos los sectores democráticos de la sociedad acompañen este límite que merece un unánime y contundente repudio".

Fernando el “Chino” Navarro, funcionario de jefatura de Gabinete, vinculó el escrache a dirigentes de Juntos por el Cambio. En declaraciones con A24 advirtió: “Hay sectores que van a la casa de un juez que son los mismos que hablan de fraude que en nombre de la República no están respetando la independencia de los poderes”. 

Victoria Donda, titular del INADI, se expresó en la misma sintonía: “La oposición debería contribuir a un debate serio sobre la situación del poder Judicial en lugar de darle impulso a estas consignas que de republicanas no tienen nada”.

Victoria Tolosa Paz, funcionaria, advirtió: “Es una vergüenza que quienes recorren los medios diciendo que está en riesgo la República, sean los que promueven un escrache a Lorenzetti, miembro de la Suprema Corte de Justicia, en su casa. ¿Pretenden que fallos sean en función de los aprietes y no de los hechos y la ley?”. 

“Es una práctica a la que nos quieren acostumbrar”, dijo el viceministro de Justicia, Juan Carlos Mena por Radio 10, y recordó que “durante los últimos años del gobierno de (Mauricio) Macri se persiguió y escrachó jueces, y en algunos casos se invitó a escrachar a sus hijos en los colegios y a sus familiares", por lo que "se pasaron todos los límites”.

Mena opinó que la sociedad argentina “generó los anticuerpos necesarios y en gran parte no se prende en estas cuestiones”, aunque consideró que “lo de ayer no deja de ser lamentable”.

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