El uso de las comillas (Parte 2)

Abrimos un nuevo espacio de divulgación de reglas de gramaticales y consejos de escritura dedicado a docentes y ciudadanos y ciudadanas.

En el artículo anterior nos referimos al «uso de los puntos suspensivos»; hoy analizaremos otro aspecto tan importante como es:

o «El uso de las comillas»

Las comillas, son un «signo ortográfico doble del cual se usan diferentes tipos en español: las comillas angulares, también llamadas latinas o españolas («»), las inglesas (“”) y las simples (‘’). Las comillas inglesas y las simples se escriben en la parte alta del renglón, mientras que las angulares se escriben centradas».

Cabe añadir que en los textos impresos se aconseja usar de entrada las comillas angulares, reservando los otros tipos para cuando haya que entrecomillar partes de un texto ya entrecomillado. En tal caso, «las comillas simples se emplearán en último lugar».

Ejemplo: «Pedro me dijo: “Vaya ‘casa’ que se ha comprado Juan”».

«Las comillas se escriben pegadas a la primera y la última palabra del período que enmarcan, y separadas por un espacio de las palabras o signos que las preceden o las siguen». Sin embargo, cuando a las comillas de cierre sigue un signo de puntuación, no hay que dejar espacio entre aquellas y este.

o Usos de las comillas

Sirven, explica la RAE , «para enmarcar la reproducción de citas textuales. Si el texto que se reproduce consta de varios párrafos, antes era costumbre colocar comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos (salvo, claro está, en el primero, que se inicia con comillas de apertura)».

Ejemplo: «En el año 2014 la RAE publicó la nueva edición del Diccionario académico…»

Ahí aparecen las nuevas palabras que han sido aceptadas».

«Cuando se intercala un comentario del transcriptor de la cita —prosigue la RAE—, este debe enmarcarse entre rayas, sin necesidad de cerrar las comillas para volverlas a abrir después del inciso».

Ejemplo: «Es importante —señaló el presidente— que se aprueben las reformas judiciales».

Recordemos también que se encierran entre comillas las palabras textuales «que se reproducen dentro de un enunciado en estilo indirecto».

Ejemplo: «Todo el mundo rechazó “el robo” realizado por un grupo de antisociales “aún sin identificar”».

La inclusión en un enunciado en estilo indirecto, y mediante el empleo de comillas, de un texto literal es aceptable con la condición de que no se incumpla alguna de las condiciones impuestas por el estilo indirecto, como, por ejemplo, la correlación de tiempos verbales o los cambios en determinados pronombres o adverbios.

En obras literarias de carácter narrativo sirven para enmarcar los textos que reproducen de forma directa los pensamientos de los personajes.

Ejemplo: «“¡Es muy bueno para mentir!”, pensó el padre»

Y señala la RAE: «Cuando los pensamientos del personaje ocupan varios párrafos, se colocan comillas de cierre al comienzo de cada uno de ellos (salvo, claro está, en el primero, que se inicia con comillas de apertura)».

Las comillas sirven también para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar o se emplea con ironía o un sentido especial.

Ejemplos:

Dijo que la comida tenía muchas «especies».

Parece que últimamente le va muy mal en sus «negocios».

En textos en letra redonda  es más frecuente, y recomendable, reproducir los extranjerismos en cursiva que entre comillas.

Si en un texto se cita un término por su aspecto lingüístico, dicho término debe escribirse entrecomillado.

Ejemplo: La palabra «enamorarse» es grave.

Por otra parte: «En los textos impresos, en lugar de usar las comillas, se escribe el término en un tipo de letra diferente al de la frase en que va inserto (en cursiva si el texto normal va en redonda, o en redonda si el texto normal va en cursiva)».

Asimismo: «Se usan las comillas para citar el título de un artículo, un poema, un capítulo de un libro, un reportaje o, en general, cualquier parte dependiente dentro de una publicación». Sin embargo, los títulos de los libros «se escriben en cursiva cuando aparecen en textos impresos en letra redonda (o viceversa, en redonda si el texto normal va en cursiva)».

Ejemplo: He publicado un interesante artículo titulado «Bebés y mamás no es lo mismo que bebes y mamas» en el libro La importancia de hablar y escribir bien.

oLas comillas y cómo se combinan con otros signos

Los signos de puntuación que corresponden al período en que se inserta el texto entrecomillado han de ir, invariablemente, luego de las comillas de cierre.

Ejemplo: Él dijo: «Lo haré»; pero al final no nos ayudó.

«El texto que va dentro de las comillas, tiene una puntuación independiente y lleva sus propios signos ortográficos. Por eso, si el enunciado entre comillas es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación y exclamación se escriben dentro de las comillas».

Ejemplo: Le pregunté al dueño: «¿Dónde está el garaje, por favor?».

De dicha regla queda excluido el punto, que debe escribirse después de las comillas de cierre siempre que el texto entre comillas ocupe la parte final de un enunciado o texto.

«Cuando lo que va entrecomillado constituye el final de un enunciado o de un texto, debe colocarse punto detrás de las comillas de cierre, incluso si delante de las comillas va un signo de cierre de interrogación o de exclamación, o puntos suspensivos».

Ejemplos: «No tengo motivos para quedarme». Con estas palabras terminó la discusión y se fue.

«¿Qué hago?». Esa pregunta daba vueltas en mi cabeza.

Nota: es importante que leas con detenimiento en cada artículo, no solo el uso de lo que se aborde como tema, sino también cada ejemplo y de ser posible que lo practiques.

Continuaremos en el artículo siguiente con el tema: Un error frecuente: el «queísmo»


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