En Europa no pasa VIII

Alemania negocia para adquirir la Sputnik V. La EMA ratificó el uso de AstraZeneca. Serbia vacuna a los extranjeros. Una actitud machista pone en jaque la relación entre la Unión Europea y Turquia. Escándalo en Italia y fiestas VIP en Francia.

La Asociación Europea del Medicamento (EMA) avaló, a pesar del posible vínculo entre la vacuna y la trombosis, la utilización de los viales de AstraZeneca. En concreto se tratan de 222 casos sobre un universo de 34 millones de personas: es el 0,00064% de los casos.

La publicidad de los casos de trombosis en los medios de comunicación -esta columna también lo hizo- minaron la confianza de miles de europeos en la vacuna producida por el laboratorio anglo-sueco. Como resultado, se han establecido criterios diferentes en la Unión Europea con un común denominador: no utilizar esta vacuna en menores de 60 años.

El número parece caprichoso pero no lo es. La mayoría de los casos de trombosis se dieron en menores de esta edad. “El riesgo de mortalidad por la covid-19 es mucho mayor que la mortalidad por estos efectos secundarios muy raros”, explicó la titular de la EMA Emer Cooke.

Europa acelera el ritmo de vacunación todos los días. Alemania, el jueves, logró su récord de vacunados diario: 650 mil. Abril aspira a ser el mes quiebre en la campaña de la vacunación, con el objetivo de llegar a la inmunidad de rebaño a finales de septiembre. El ritmo no es lineal: Reino Unido -uno de los sitios que más ha vacunado en el mundo- entró en cuello de botella porque la producción no alcanza.



La posible falta de vacunas llevó a algunos líderes europeos a ampliar horizontes. Markus Söder, ministro presidente del estado de Baviera en Alemania, anunció la compra de 2,5 millones de Sputnik V. Todavía la EMA no habilitó la vacuna rusa pero Alemania tiene intenciones de negociar un contrato bilateral con el gobierno de Vladimir Putin.

Sobre esta noticia hay que tener en cuenta al menos dos puntos. Primero, Söder aspira a suceder a Merkel como Canciller alemán, de hecho está esperando la bendición de la jefa de estado. Su anuncio anticipó a los trascendidos de la negociación bilateral. Lo segundo es que la Unión Europea no quiere acuerdos bilaterales, es por eso que las compras se gestionaron a través de la Comisión Europea. Las autoridades suponen que los acuerdos bilaterales podría resquebrajar la Unión y entrar en un “sálvese quien pueda”.

Vacunas para todos

Quien sí hace gala del juego a varias bandas es Serbia, que no está dentro de la Unión Europea. El país balcánico anunció que vacunaría a los turistas. Su ritmo de vacunación es alto: ya el 16,6% de la población ha recibido las dosis completas según Our World in Data.

El Confidencial de España indicó que hace dos semanas 23.000 extranjeros se acercaron a Belgrado, la capital, para recibir la vacuna. Además, se han destinado 8.500 dosis a empresarios de Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Macedonia del Norte, Kosovo y Albania con el objetivo de estrechar lazos comerciales.

Desde el gobierno Serbio explicaron que tenían un lote de 25 mil vacunas de AstraZeneca que vencían en abril, y que, en lugar de tirarlo, decidieron destinarlos a los extranjeros. Serbia tiene una estrategia similar a la Argentina para recibir vacunas: negocia con todos. La vacunación a extranjeros es un buen gesto en una zona de tensión histórica. También hay un problema: gran parte de la población no cree en las vacunas.



“Sofagate” en Turquía

Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Charles Michael, presidente Consejo Europeo, viajaron a Turquía para reunirse con el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan con el objetivo de aliviar las tensiones en el mediterráneo oriental. El Consejo y la Comisión son instituciones diferentes dentro de la Unión Europea. El Consejo representa a los gobiernos de cada uno de los países miembros y su presidencia es rotatoria. La Comisión representa la Unión en su conjunto. Los representantes de ambas instituciones tienen igualdad protocolar.

¿Por qué es importante esta aclaración? La visita de Von der Leyen y Michael desató un conflicto diplomático. Además de bajar tensiones, los emisarios europeos tenían como objetivo discutir un nuevo acuerdo inmigratorio y una nueva tasa arancelaria. En Turquía están buena parte de los inmigrantes sirios que se han huído de la guerra. Por este motivo el país ha recibido fondos de la Unión Europea. También, por su territorio, han pasado migrantes con destino a Grecia y Europa.

En el momento de la recepción, Erdoğan invitó a sentarse en un sillón a Michael, mientras que Von der Leyen tuvo que ocupar un lugar más alejado, de menor rango. Esto, que en la vida diaria parece una nimiedad, es una afrenta diplomática. El presidente turco rebajó a una de las instituciones europea, casualmente la presidida por una mujer.



Días atrás, Turquía anunció su baja del Convenio de Estambul contra la violencia machista. Se trata de un instrumento jurídico que se presentó en Estambul en 2011 y entró en vigor el 1 de agosto de 2014. Fue firmado por 46 países y ratificado por 36. El convenio establece que la violencia hacia las mujeres es una grave violación a los derechos humanos y una forma de discriminación.

“El Convenio de Estambul, inicialmente concebido para promover los derechos de la mujer, ha sido secuestrado por un grupo de gente que intenta normalizar la homosexualidad, incompatible con los valores sociales y familiares de Turquía", fue el argumento oficial turco.

Qué coincidencia que días después se bajara el rango diplomático de la presidenta de la Comisión Europea. Esta situación despertó un profundo malestar al interior de la Unión Europa. Von der Leyen recibió el apoyo de grupos parlamentarios, presidentes y primeros ministros. Mario Draghi, presidente del Concejo de Ministros de Italia, calificó a su par turco como “dictador”. Erdoğan contestó que lo habían votado, y no elegido como un técnico.

Falsos contagios

Mario Draghi ha comenzado a alzar la voz. El objetivo del primer ministro italiano es que su país gane influencia en la Unión Europea. Por ahora el llamado eje franco-alemán es el más fuerte. La presencia de Draghi ha restado representación a algunos de sus pares, como el español Pedro Sánchez. Tanto Ángela Merkel como el presidente Emmanuel Macron están sumidos en asuntos internos: en Alemania hay elecciones este año, mientras que en Francia lo serán el próximo.

La política italiana se vio sacudida por un nuevo escándalo: una investigación derivó en la detención de tres funcionarios por falsificar datos de contagios de covid-19 en Sicilia. Desde Roma se solicitó datos epidemiológicos que la isla falseaba para tener una mejor performance. Una serie de escuchas telefónicas desató un huracán, que puso en el centro de la miradas al gobierno del sur y que podría tumbarlo. En total hay al menos 40 episodios de falsedad documental, que incluye desde contagios hasta muertes.

Ley de etiquetados

Hace unas semanas en nuestro país se discutía sobre una nueva ley de etiquetas. La semana pasada, en Austria, los productores de alimentos ecológicos avanzaron a través del Partido Verde, en un pedido para que los restaurantes informen en sus cartas el tipo de producción de sus alimentos. El objetivo es lograr una mayor transparencia pero el proyecto cuenta con la oposición de los empresarios gastronómicos. El Ministro de Salud deberá definir. Austria es el primer gobierno europeo donde el partido ecologista forma parte de la coalición gobernante.

Toque de queda e impuestos

El toque de queda no es novedad en Europa, de hecho una gran cantidad de países lo aplican. En Barcelona, por ejemplo, va de 22 a 5. Los restaurantes cierran a las cinco de la tarde. La medida ya tiene cinco meses. En Francia se ha decretado el confinamiento y el Ministerio del Interior dio a conocer que se han labrado 2,2 millones de multas para las personas que no han aceptado las restricciones.

Además, un informe televisivo puso patas para arriba a la política francesa porque mostró “cenas VIP” en París, con un costo entre 450 y 600 euros por comensal. Uno de los organizadores dijo que “había cenado con varios ministros”. Luego, al hacerse público, sostuvo que se trataba de un chiste. La justicia investiga.

Para finalizar, el FMI pidió esta semana que se aumenten los impuestos a los más ricos para reducir la brecha de ingresos, ya que la crisis provocada por la pandemia ha generado mayor desigualdad.

La tierra debe ser plana.

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