Frank Miller y su Ciudad del Pecado


Escrita por el guionista y dibujante Frank Miller y publicada en abril de 1991 por la editorial Dark Horse, la novela gráfica Sin City cumple 30 años en este 2021 que casi termina.

Frank Miller, nació en Olney, Maryland en 1957 en el seno de una familia irlandesa católica. Su infancia transcurrió entre comics de Marvel y DC y novelas policíacas de Mickey Spillone, en la ciudad de Montpellier, Vermont. A sus 20 años publicaba, con la editorial Gold Key, su primer trabajo e inmediatamente comenzaría a trabajar para DC Comics en revistas dedicadas a comics bélicos.

En noviembre de 1978 publica con Marvel su primera historia, que le impulsa a alcanzar la popularidad entre los lectores. Su aporte más trascendente para La Casa de las Ideas fue Daredevil Born Again (agosto 1986) donde da una nueva visión del personaje en clave casi religiosa. Más adelante comienza a reivindicar el derecho de los autores a conservar la propiedad de sus personajes, es por ello que regresa a DC y estrena la miniserie Ronin, con los colores de su entonces esposa Lynn Varley, donde explora más a fondo su pasión por el manga.

En 1986 realiza para DC otro de los que serían considerados sus mejores trabajos: Batman The Dark Knights Returns, explorando el lado más crítico, oscuro y decadente de los superhéroes.

Para 1991 se muda a Dark Horse y es entonces que deleita a sus seguidores con la obra que ocupa este artículo: Sin City revolucionó la industria del comic de su década, presentando una violencia excesiva, con contenido para adultos y una narrativa intensa, que se apoya en el arte en blanco y negro de sus viñetas.

Escrito e ilustrado por el mismo Miller, con un estilo pulp noir, la historia de Sin City no sigue un ajustado orden cronológico, sino que cada volumen sucede en su propio tiempo y a la vez logra conectar con los demás. Destacan la atmósfera oscura y dramática que logra su autor a través del blanco y negro, convirtiendo a la ciudad, Basin City, en un personaje más de la trama.



Los protagonistas, representados como malhechores, perdedores o supervivientes de las calles, se convierten en inesperados “héroes” ante las circunstancias de algún conflicto que supera sus límites morales del bien y el mal. Por su parte, los villanos se muestran como depredadores humanos, capaces de cometer los delitos más sucios imaginables.

Desde su mítico Born Again, Miller sigue un patrón para sus personajes, combinando con el género y el entorno en que radican. De esta forma, el inspector John Hartigan de “Ese cobarde bastardo”, uno de los tomos que compone la novela gráfica, no difiere demasiado del Matt Murdock o del Bruce Wayne del autor; encarnan el bien en la historia y son perseguidos por ello hasta su aniquilación. En cambio, su descripción del entorno hostil, del Mal, es dura y descarnada, presentando en cada viñeta una verdad cruda que deja al lector intrigado en busca de más.

El de Maryland describe en Sin City una sociedad dominada por la corrupción extrema, donde los poderosos son crueles e intocables y crecen oprimiendo a la mayoría; en los comics podemos apreciar la representación de esta jerarquía a través de la familia Roark y a su vez, somos capaces de extrapolarlo desde las páginas hasta la realidad actual del mundo en que vivimos, que fue justamente una de las finalidades que dio el autor a su obra.

Para expresar lo grandioso de esta epopeya llevada a formato de comic, Miller usa un estilo radical, fijándose en obras de grandes maestros como Will Eisner e incorporando encuadres arriesgados y escenarios teatrales para recrear las acciones a través de la ausencia de colores. Presta especial atención a los fenómenos climatológicos como la lluvia y la nieve para ambientar la tensión de las condiciones que viven los personajes.

Es de destacar que los crímenes que narra Frank Miller en esta novela gráfica están lejos de considerarse nobles, más allá de las situaciones que lleven a realizarlos. En la Ciudad del Pecado hay malos y supervivientes y desde sus inicios, queda claro para el lector qué es cada cual dentro de la trama.

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