Guzmán-Basualdo: crónica de un largo conflicto

La actualización tarifaria aparece como el tema que condensa una discusión de fondo: ¿Qué hacer en materia económica ante la segunda ola de coronavirus?

Las tensiones dentro de la coalición gobernante del Frente de Todos han ido en aumento en los últimos días, a partir de las críticas realizadas públicamente por Federico Basualdo, subsecretario de Energía Eléctrica, al ministro de Economía Martín Guzmán. La actualización tarifaria aparece como el tema que condensa una discusión de fondo: ¿Qué hacer en materia económica ante la segunda ola de coronavirus? 


Federico Basualdo (7 de abril)

"No tiene sentido que el gobierno siga discutiendo esto. Hay que aplicar las políticas en función de los principios sociales y económicos que representamos y más en un contexto de segunda ola y posibles restricciones tanto a la circulación como a la actividad económica. Ya está agotada esa discusión. No quiero hacer debate sino solamente dejar en claro cuál es la posición de la Subsecretaria de Energía Eléctrica y secretaría de Energía porque en esto hay un claro alineamiento de los entes reguladores”, sostuvo el funcionario

En lo que pareció un mensaje directo a Guzmán, Basualdo agregó: “A veces la gestión es frustrante en cuanto a lo que uno espera que suceda y no sucede. Habrá que superar esas frustraciones y seguir adelante”.   


La respuesta de Guzmán

"Basualdo se va por incompetencia. Se le pidieron escenarios de costos que nunca presentó. Tampoco avanzó con un eje fundamental de la gestión, que es la segmentación de tarifas. Ese pedido se hizo en diciembre de 2019″, aseguraron el último viernes desde Casa Rosada.

Pero Basualdo no renunció. Desde el kirchnerismo aseguraron que el funcionario seguirá en su cargo e, incluso, resaltaron su labor como Subsecretario. 


La pelea de fondo

Estas tensiones internas, presentes desde el inicio mismo de la conformación del Frente de Todos allá por mayo de 2019, han escalado en este 2021, con los estragos prolongados que está haciendo la pandemia del coronavirus, la alta inflación, la precaria situación social y la demora del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La discusión sobre la reactualización de tarifas de servicios públicos es un punto crítico que condensa todos esos aspectos. En efecto, desde hace meses que hay básicamente dos grandes líneas dentro del oficialismo: con Guzmán a la cabeza, un sector pretende un aumento de tarifas superior a los dos dígitos a lo largo de 2021, porque es una prenda de negociación con el FMI y porque lo consideran imprescindible para reducir el gasto público vía disminución de subsidios. El ojo, en este caso, está puesto sobre todo en la inflación. 

El otro sector, que representa al kirchnerismo y cuyos abanderados son la vicepresidenta Cristina Fernández y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, sostienen que, dada la precaria situación económica-social que atraviesa el país, con dos pandemias consecutivas (la de Macri y la del coronavirus), es menester hacer una actualización tarifaria inferior a los dos dígitos. 

En diciembre de 2020, durante un acto en la Ciudad de La Plata donde el Gobierno hizo un balance de su gestión, la vicepresidenta le había marcado la cancha a Alberto Fernández. Allí llamó a alinear “los salarios y jubilaciones con los precios de los alimentos y las tarifas” y remarcó que esa iba a ser una “tarea fundamental” durante este año.

Este lunes, asimismo, Kicillof se expresó en el mismo sentido en un reportaje concedido a El Destape.   

Pero los cuestionamientos de Kicillof no acaban en el tema tarifario. Además de defender a Basualdo ("es un excelente funcionario"), el gobernador de la provincia más grande del país, sostuvo que con la segunda ola de coronavirus, es necesario modificar las previsiones que contempla el presupuesto 2021 y destinar más recursos para la contención económica y social. 

Guzmán, por el contrario, en reiteradas oportunidades manifestó que la hoja de ruta de la economía argentina para este año es el Presupuesto que, por iniciativa suya, aprobó el Congreso de la Nación durante 2020. En esencia, lo que dicen desde el Palacio de Hacienda, es que volcar mayores recursos presupuestarios en este momento para paliar la crisis significaría echar más combustible al grave problema de la inflación, cuya pauta para todo 2021 es del 29%. 

Diarios Argentinos