Industria: ¿cuánto puede tardar la recuperación de la actividad?

Un informe de la UIA revela que a una tasa de 4% anual se tardará una década en alcanzar los niveles de 2011. Desde 2015, el sector cayó 6,3%. Solo en 2019 se perdieron casi 60 mil empleos.

El estado de situación de la actividad industrial es muy preocupante: el sector registró una caída del 6,3% durante el 2019, la segunda caída anual consecutiva. Este retroceso en la actividad fue acompañado por la pérdida de 58.700 puestos de trabajo en el sector durante el mismo período.

Los datos que surgen del relevamiento del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU – UIA) revelan también que la producción industrial sufrió un desplome acumulado de 13% respecto a 2015, y de 17,5% respecto del máximo registrado en 2011.



El informe muestra también que la actividad del sector fabril, medida en términos per cápita, tuvo un desplome acumulado del 24% desde el máximo de 2011. Según las estimaciones del CEU – UIA, la industria necesitaría de 10 años consecutivos con un crecimiento anual del 4% para recuperar los niveles de nueve años atrás.

Todas las ramas de la actividad industrial registraron caídas durante el 2019, salvo el sector de Alimentos y Bebidas que creció 2,7%, impulsado principalmente por la buena cosecha de soja y el buen desempeño del sector ganadero en la relación comercial con China.

Sin embargo, los retrocesos más fuertes se dieron en el sector automotriz, metales básicos, metalmecánica y minerales no metálicos. Por ejemplo, el automotriz mostró una contracción de 32,5% en su producción y cayó a niveles del año 2005. Las principales causa fueron el achicamiento del mercado interno (-48%) y la caída de las exportaciones (-17%).



También presentaron caídas otros sectores como el textil, que retrocedió 5,6% en el año pero mostró algunas subas desestacionalizadas hacia el tercer trimestre.

Respecto del comercio exterior del sector industrial se registró una caída del 0,7% en las exportaciones de productos manufacturados. Subieron las exportaciones de manufacturas de origen agrícola, pero cayeron 6,8% las de origen industrial.

Sin embargo, el parate industrial generó superávit en la balanza comercial: las importaciones – en su mayoría insumos de producción – cayeron 25% durante el 2019. En este sentido, el saldo de la balanza fue positivo en casi USD 16.000 millones, el más alto de los últimos diez años.

El desplome industrial también se vio reflejado en la baja utilización de la capacidad instalada del sector, que alcanzó el 59,6%, casi cuatro puntos por debajo que el año 2018.

Otro sector que sufrió los coletazos de la crisis del sector fue el empleo industrial: en 2019 retrocedió 5 puntos, lo que representa una pérdida de casi 60 mil puestos de trabajo industriales. El empleo no crece desde 2016 y está en su nivel más bajo de los últimos diez años.

Si la comparación se hace con 2015, la pérdida de empleo acumulada del sector asciende a 7,4%.



Desde la UIA encuentran la explicación del desplome industrial en el contexto de volatilidad macroeconómica que supone la fuerte devaluación del peso, alta inflación, las tasas de interés exorbitantes que limitan el acceso al crédito, la alta presión tributaria y los costos energéticos y logísticos de la producción.

Por el lado de la tasa de interés, el informe destaca que durante el 2019 promedió el 67%, encontrando su máximo hacia septiembre, cuando la tasa de adelantos de cuenta corriente alcanzó el 90%. Dado este contexto financiero los préstamos a la producción se contrajeron 23% durante el año pasado.

Diarios Argentinos