Industrializar para bajar la pobreza en la Argentina

OPINIÓN. Los planes de industrialización y estabilización macro deben ser política de Estado.

Me puse a jugar con algunos datos y un Excel. No es una sorpresa que el empleo tiene relación con la pobreza. Lo que quiero confirmar es algo que ya sabíamos, pero ahora con datos, verificando una mayor importancia del empleo industrial, o el de la construcción con los niveles de pobreza. De este modo tiene sentido fortalecer estos sectores, si el objetivo es salir de los niveles terribles de vulnerabilidad social que transitamos luego de las devaluaciones macristas, y la destrucción industrial atravesada.

Este 2 de septiembre se celebró otro Día de la Industria en la Argentina. El sector es crucial, incluso muchas veces a pesar de algunos dirigentes industriales, pero siempre gracias a la capacidad de los empresarios industriales, que, salvo esas excepciones, son un actor dinámico para impulsar el desarrollo, y no deben ser soslayados.

Y en este sentido no es casual que en todo el mundo existan planes de industrialización, a la altura de la tecnología de la época, por supuesto. En efecto, en este sentido, y a modo de ejemplo, cabe mencionar las experiencias de Suecia (Producción 2030, industria e I+D), EEUU (Manufacturing USA), China (Made in China 2025), India (Make in India), España (Industria Conectada 4.0), Italia (Industria 4.0), Alemania (PYMES industriales), entre otros muchos, entre los que cabe incluir el reciente lanzamiento del Plan de Desarrollo Productivo Argentina 4.0. Los países, lejos de dejar sus industrias a la evolución de la mano invisible del mercado, lanzan planes para modernizarla con apoyo estatal.

La industria juega un papel central en la innovación y el desarrollo tecnológico, al explicar alrededor del 75% de la investigación y desarrollo (I+D) empresarial a nivel mundial (y más del 50% en Argentina), según la OCDE y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Son datos centrales, que solo se entienden a la luz de políticas activas por parte de los Estados, tal como suele decir Mazzucato. Recordemos que en la Argentina entre organismos estatales y universidades públicas se integra el 61% de la inversión en I+D (año 2019).

"Las empresas invirtieron mucho para llegar a la Luna, en industria, nutrición, software, etc., pero fue el Estado el que dirigió el proceso, tenía una misión y un plan. Y tuvo que rediseñar su organización, y hacerlo todo más dinámico y horizontal" (Mariana Mazzucato).

Antes de meternos en el tema prometido, te dejo otra correlación para tener en cuenta. Entre 2015 y 2019 la industria, según el INDEC, cayó 15,8%. Entre el 1er trimestre de 2019 y el mismo de 2021, subió 4,3%. Y en pandemia. Vaya, lo que logra el Estado activo. La fuga con JxC (la FAE que registra el BCRA en este caso) fue U$S 1841 millones promedio mensual hasta 2019. La fuga con el gobierno actual, desde diciembre de 2019, es U$S 142 millones por mes en estos últimos 19 meses. La flexibilización financiera es un problema para la industria, porque viene con exigencias de aperturas de todo tipo, y además con una promoción de la volatilidad que juega en contra de la demanda que termina impactando en los niveles productivos.

En este juego que hice en el Excel, comparé en base a regresiones matemáticas (automáticas), la correlación entre el nivel de pobreza a nivel de personas y la cantidad registrada de distintos tipos de empleo formal. Cómo se verá hay diferencias interesantes. Los sectores que más encadenan producción son más poderosos en su relación con la pobreza. El empleo formal registrado de los sectores industriales o de la construcción tienen una correlación mucho más fuerte para bajar la pobreza. O para empeorarla cuando se ven disminuidos. Vamos a los datos.


Correlación entre el empleo total formal y la situación de pobreza de los/as argentinos/as.



Correlación entre el empleo del agro y pesca formal y la situación de pobreza de los/as argentinos/as.



Correlación entre el empleo de la construcción formal y la situación de pobreza de los/as argentinos/as.


 

Correlación entre el empleo de la industria formal y la situación de pobreza de los/as argentinos/as. 

 


 

Correlación entre el empleo del comercio formal y la situación de pobreza de los/as argentinos/as.

 



Hoy la Argentina tiene política industrial. La industria ya creció por arriba de los niveles de 2019, y la construcción, ya compara con 2017. En términos de obra pública, el gasto de los primeros 7 meses de 2021, en términos reales supera al promedio de 2019 por 11% (julio fue el mes de mayor gasto de capital real de 2021, y se espera que continúe esa trayectoria). También se puede decir que hay 20 de 24 ramas industriales que ya tienen más puestos de trabajo que en 2019.

Esto no va a impactar en salario de modo inmediato, las variables todavía traen una inercia muy complicada de las devaluaciones de 2018 y 2019 y las dificultades de la pandemia. Pero sin estas mejoras sería imposible suponer que mejorará el salario. Ahora con estas variables a la vista, de a poco puede haber recomposiciones, siempre en la medida que se estabilice el dólar, o mejor aún se aprecie el peso (esto último menos probable que lo primero).  

Como se puede ver industria y construcción son sectores claves para bajar la pobreza en la Argentina. Una yapa: a medida que la pobreza crece correlaciona cada vez más con la construcción. Lo cual tiene sentido. A industrializar. Hasta la próxima.


Sobre el autor: Lic. Hernán Herrera, miembro de FUNDUS.AR.


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