La interna del Frente de Todos sobre el crecimiento económico y las divisas

En las últimas semanas, la interna dentro de la coalición de gobierno se manifestó en dos posiciones generales.

Por Lucía Sánchez Barbieri y Facundo E. Malvicino (economistas del OCEPP)


En las últimas semanas, la interna dentro de la coalición de gobierno se manifestó en dos posiciones generales. Una está asociada a la figura de la vicepresidenta Cristina Fernández, mientras que la otra posición está relacionada al ministro de Economía Martín Guzmán y la cartera de industria dirigida por Matías Kulfas.

Ambas posiciones reconocen, inevitablemente, que el principal problema para el crecimiento de la economía es la escasez de dólares. Esta característica estructural de la economía argentina tiene como consecuencia la restricción al crecimiento y la incertidumbre sobre el tipo de cambio. Esto se traduce en controles cambiarios, la regulación de la Balanza de Pagos y el desdoblamiento ad hoc del tipo de cambio.

Las diferencias se encuentran en las bases de lo que se entiende por el modelo de crecimiento económico y la discusión se centra en el destino del excedente de la Balanza Comercial. En la Agenda de Coyuntura de mayo elaborada por el OCEPP1 realizamos un análisis detallado de la situación y aquí presentamos una síntesis.

Por un lado, el modelo de crecimiento orientado a exportaciones, impulsado principalmente por el Ministerio de Producción, se apoya en un tipo de cambio real depreciado y salarios reales relativamente bajos. Más allá de las características estructurales y de largo plazo de este enfoque, esta alternativa busca sostener el crecimiento en base a un superávit en la balanza comercial (BC). Este superávit permitiría acumular las divisas necesarias para relajar la restricción externa.

Sin embargo, entre el 2021 y el primer trimestre de 2022, el superávit comercial de bienes alcanzó cerca de U$S 30 mil millones de dólares, pero las reservas internacionales se redujeron en U$S 4,6 mil millones de dólares . Esto se explica por el saldo negativo de U$S 10 mil millones de la cuenta capital y financiera. Los principales conceptos con saldo negativo fueron el pago de deuda privada (-U$S 14 mil millones), la formación de activos externos (-U$S 3,9 mil millones) y la intervención en la brecha cambiaria (-U$S 2,7 mil millones). Por otro lado, las operaciones netas con organismos internacionales compensaron en +U$S 7,3 mil millones, de los cuales +U$S 6,8 mil millones fueron el desembolso neto de marzo de 2022 por el nuevo acuerdo con el FMI.

Otra salida de divisas son las destinadas a las importaciones. A pesar de que el PBI se encuentra en los niveles de 2019, el total de bienes y servicios importados se alcanza niveles relativos llamativamente por encima de años anteriores,. De lo anterior, es importante reconocer que la estructura económica argentina muestra elevados niveles de dependencia de importaciones y esto se traduce en una mayor demanda de divisas que el actual dinamismo de las exportaciones no alcanza a cubrir.

Por otro lado, el gobierno busca promover las exportaciones. Este es uno de los principales argumentos para no subir las retenciones sobre los bienes agropecuarios. Esto es así, a pesar de las ganancias extraordinarias que provoca la suba de precios internacionales, el traslado a precios domésticos y la apreciación del tipo de cambio real. Esto último incide negativamente sobre el sector externo y las expectativas devaluatorias.

Definitivamente, la sábana es muy corta y las restricciones de la economía argentina son numerosas. Las posturas aquí presentadas tienen limitaciones inmediatas, incluso compartidas como las dificultades para acumular RRII en el BCRA. Una vez más, el desafío es conciliar el crecimiento económico con la generación de divisas de la balanza comercial.


1 https://www.ocepp.com/post/salarios-bajos-y-sin-reservas

Diarios Argentinos