"Las botineras tenemos una historia de renuncias que no se ve"

Dijo María Fernanda Rey, autora de "El partido de ellas. Historia de botineras". El País Digital asistió a la presentación del libro y dialogó con la traductora pública, correctora, redactora y ¡botinera!


El jueves asistimos a la presentación del libro El partido de ellas. Historias de botineras, escrito por María Fernanda Rey, traductora pública, correctora, redactora y ¡botinera!


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Es un ensayo interesante e innovador. En él se postula que solo conocemos una parte de la realidad (la de los futbolistas), a la que le falta la voz de la otra mitad: la de las esposas, aquellas mujeres que resignaron sus sueños en pos de los de su pareja. Mediante su propia historia y las palabras de más de treinta botineras que fueron entrevistadas por la autora, se consideran temas como la soledad, la educación, la crianza de los niños, las mudanzas y las infidelidades, entre otros.

Entrevistamos a la escritora, saludamos a su pareja (Héctor Bracamonte, a estos efectos, “el marido de”) y compartimos algunos momentos con mujeres que decidieron contar sus historias para que María Fernanda las deje inmortalizadas en este libro, que es una reivindicación de que la historia no siempre la cuentan los hombres, al menos ya no.



¿Cómo decidiste escribir este libro?

Al principio de mi relación con mi marido, hace 20 años, yo también me creía eso de que las botineras son mujeres interesadas que quieren atrapar a un futbolista cualquiera para “hacerle un hijo” lo antes posible y salvarse. Yo no era así, pero pensaba que era el bicho raro del ambiente. Con el tiempo, me fui dando cuenta de que el estereotipo de botinera que nos construyeron los medios de comunicación es injusto y se aleja muchísimo de la realidad. En tantos años que hace que estamos en este ambiente, yo nunca conocí a una chica de esas. Las había mediáticas, otras con un perfil más bajo, pero todas estaban padeciendo de alguna manera la carrera de su marido. Todas las botineras tenemos una historia de renuncias que no se ve. Eso en términos generales. En lo particular, me movilizó, primero, que escribir es lo que me gusta hacer y, segundo, que veía que ahí había una historia qué contar.


¿Cómo fue el proceso de escritura y contactarte con las demás botineras?

Al principio, iba a contar mis vivencias con una base de teoría y ya está. Pero me di cuenta de que con una historia particular no alcanzaba para contar una general, así que me empecé a contactar con mis amigas botineras. A medida que fui charlando con ellas, se fue generando el corpus, los temas que surcan el libro. Y ellas me fueron contactando con sus amigas y así se armó la red. Y aunque pensé que no me iba a ser sencillo que una desconocida me contara su vida, la verdad es que a la inmensa mayoría le encantó la idea de que su voz se escuchara. Había una necesidad de reconocimiento ahí y caí yo, como mi proyecto.


¿Cómo fue publicarlo? ¿Cómo ves la industria editorial?

Hay mucha gente que escribe y la industria editorial, como tantas en este país, está pasando por un momento difícil. Y para los autores nóveles no es sencillo que una editorial se arriesgue a creer en vos. Para que me lean el manuscrito, a mí sin dudas me impulsó “la chapa” de mi marido, mal que me pese. Por esto mismo del estereotipo, “¿No era que las botineras solo compran carteras?”. También que él tuviera tantos contactos, fue un amigo suyo quien me contactó con Ciccus. Después, el mérito fue del texto, lo leyeron y les pareció interesante. Pero la verdad es que ser la “esposa de” me ayudó mucho.


¿Dónde se puede conseguir el libro?

 Se puede comprar directamente por la página de la editorial o en las librerías. En la página dice en qué librerías está. Además, ya anda circulando por Mercado Libre.


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