Los anuncios de Kicillof y Larreta: crudeza, guiños y contrapuntos

Con estilos discursivos muy diferentes, el gobernador y el jefe de Gobierno detallaron casi en simultáneo las nuevas medidas que adoptarán en sus distritos. Los "desacuerdos" de Larreta y el "tsunami" de Kicillof bajo la lupa.

Tras el anuncio presidencial de ayer por la tarde, esta mañana el gobernador bonarense, Axel Kicillof, y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, detallaron, por separado pero casi en simultáneo, las medidas que adoptarán en sus distritos para hacerle frente a la segunda ola del coronavirus que tiene su epicentro en el AMBA. Claro que estos anuncios tuvieron el sello propio de ambos mandatarios: "los desacuerdos" de Larreta y "el tsunami" de Kicillof bajo la lupa.

Larreta

El primero en brindar la conferencia de prensa fue el alcalde porteño. Con su "amabilidad" característica, dio un estado de situación de la situación epidemiológica que atraviesa la Ciudad de Buenos Aires. Tras reconocer la sostenida suba de contagios, que en su distrito subió casi un 90% en pocas semanas, remarcó que sus esfuerzos se centrarán en monitorear, testear y avanzar con la campaña de vacunación. Esos tres ítems fueron uno de los puntos centrales referenciados por Larreta.

El otro fue el "desacuerdo" expresado. Luego de su mecanizada introducción, el jefe de Gobierno porteño no tardó en manifestar su disidencia con la gestión nacional por la restricción a la circulación nocturna. Tarde o temprano el guiño para la tribuna iba a llegar. “Como toda norma, la vamos a respetar de acuerdo con el espíritu que nos manifestó el Gobierno nacional de que esta medida apunta a evitar las concentraciones de gente y no a quienes están volviendo a su casa o cumpliendo una función esencial”, señaló.



En suma, Larreta confirmó que las medidas que comenzarán a regir desde las 0 del próximo viernes y tal como lo estableció el Gobierno nacional, los bares, restaurantes, cines y teatros deberán cerrar las puertas a las 23, pero con una flexibilización extra: “Quienes para esa hora todavía se encuentren dentro del local pueden quedarse a terminar su comida o su función y retirarse antes de las 24″.

Además,  los comercios no esenciales, en tanto, abrirán a partir de las 10 de la mañana con el fin de escalonar la movilidad a tempranas horas y evitar que se generen aglomeraciones de trabajadores, estudiantes y docentes.

Lo contradictorio es que el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, se diferencia sutilmente de la oposición de Larreta a la restricción de circulación y explicó por qué se tomo esta medida: “Tenemos identificado que una parte significativa de contagios ocurren en los encuentros sociales, familiares y laborales con cumplimiento parcial de los protocolos. Las medidas de la nocturnidad están dirigidas a que es un momento del día y de encuentros en que el cumplimiento es inferior”.

Y al finalizar su alocución dio una muestra de habitual condescendencia que se desentiende del contexto sanitario: "La búsqueda de todos estos equilibrios entre las necesidades de cada uno se sustenta en la confianza que se construyó entre todos", y en ese misma línea cerró: "El miedo no nos va a hacer perder las costumbres".

Kicillof

Luego fue el turno de Axel Kicillof y como viene sucediendo desde que comenzó la pandemia el gobernador no titubeó en dar un diagnóstico crudo de la complicada situación sanitaria que atraviesa la Provincia y gran parte del país: “No es una ola lo que está pasando, me animo a decir que es un tsunami”.

Con ese mismo tono continuó explicando el por qué de las medidas dispuestas y el estado de situación de la pandemia en territorio bonaerense. Fiel a su estilo, sin rodeos y con precisión quirúrgica manifestó su preocupación por la escalada del virus: "Es impresionante la velocidad con la que crecen los contagios por eso lo que hay que evitar es el desborde".



Además, rechazó a quienes reclaman por el cercenamiento de las "libertades individuales" ante las normas ordenadas: “Acá no está en juego la abstracta libertad individual de hacer lo que queremos sino que hay una grave crisis en la que juegan los derechos. ¿Quién tiene derecho a no cuidarse y contagiar a otro?”. 

El gobernador, quien mantuvo un cruce con los dirigentes de Juntos por el Cambio, por el comunicado "antirestricciones" que emitieron el último martes, y diferenció del Gobierno de la Ciudad y remarcó que "cumplirán al pie de la letra" con el decreto presidencial y anticipó que aplicarán "severas multas" a quienes incumplan las disposiciones informadas. 

En ese sentido, detalló que para municipios en fase 5, “la restricción horario será desde las 2 a las 6 am”; mientras que en fase 4 “habrá restricción total entre las 0 y las 6” y en las comunas en fase 3, que coinciden con las de “alto riesgo epidemiológico” se sumará, además del cierre de gastronómicos a las 23 y la prohibición de circular desde las 0, un cierre de locales general a las 20 horas.


La segunda ola ya es una realidad y ni siquiera esta complejísima situación pudo aplacar las diferencias entre el oficialismo (representado en Alberto Fernández y Axel Kicillof) y el principal referente de la oposición que tiene un cargo de gestión (Larreta). Tal vez este último quede atado a la conducción de su partido que pide que no haya restricciones, cuando en gran parte de la región y el mundo se endurecen las medidas sanitarias, y a su estilo "afable" y "respetuoso" que tiende a minizar los efectos des virus en pos de corresponderse con los ciudadanos, pese a que esto implique que el panorama se agrave aún más. 

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