Pobreza 2020: pandemia e inestabilidad cambiaria

OPINION. El año 2020 fue uno de los peores de la historia argentina y mundial. La pandemia provoca aumentos en los niveles de pobreza sin precedentes en las últimas décadas e impacta fuertemente en la desigualdad social y el empleo.


El año 2020 fue uno de los peores de la historia argentina y mundial. La pandemia provoca aumentos en los niveles de pobreza sin precedentes en las últimas décadas e impacta fuertemente en la desigualdad social y el empleo, advertía la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) apenas días atrás habiendo mapeado la incidencia de la crisis del coronavirus en la región.

América Latina y el Caribe fue la región en desarrollo más afectada por la pandemia: con solo el 8,4% de la población mundial tuvo el 27,8% del total de muertes por Covid-19. Las medidas de protección social desplegadas por los gobiernos evitaron un daño mayor pero hay un retroceso de 12 años en los índices de pobreza y de 20 años en la pobreza extrema. Las ponderaciones de CEPAL son realmente alarmantes.

En nuestro país la pandemia profundizó la crisis previa y la llevó a ser comparable con la de 2001 (la peor crisis en la historia económica argentina). El PIB cayó en una magnitud similar en ambas crisis (cerca de -10% en un año), el desempleo había sido del 21,5% una década atrás versus 11% al cerrar 2020, la pobreza había alcanzado al 57,5% de la población en aquel episodio contra el 42% que estamos computando ahora y la indigencia había llegado al 27,5% de la población mientras rozó el 10,5% al cierre de 2020. Hay que diferenciar las crisis por las políticas neoliberales desvencijadas de las crisis mundiales.

De acuerdo al INDEC, en el último semestre de 2020 aproximadamente unas 19 millones de personas no tuvieron ingresos suficientes para comprar una canasta básica de bienes y servicios y otras 5 millones no alcanzaron a costear la canasta alimentaria ($60 mil y $25 mil mensuales necesitó un hogar tipo en Argentina no caer en la pobreza e indigencia respectivamente). Esta es una medición de la pobreza, que se explica principalmente por la caída de los ingresos de las personas asociada tanto a la pérdida de empleos como al avance de la inflación. Es un relato de la pobreza: el que exige jamás perder de vista la estabilidad nominal, el que salta con cada devaluación cambiaria.

El programa Precios Máximos debe continuar más allá de mediados de mayo, la AUH deberá aumentar y también el monto de la Tarjeta Alimentaria porque es inadmisible que quienes foguean una devaluación (los grandes consorcios exportadores de productos agropecuarios, más o menos manufacturados) no asuman las consecuencias de sus apuestas, aunque claro está que la cadena de determinantes no finaliza allí.

La pandemia y la devaluación: las dos causas de la pobreza. Veamos. A fines del año 2017 la pobreza alcanzaba al 25,7% de la población argentina, en 2018 el tipo de cambio aumentó 114% entre punta y punta y la pobreza cerró en 32% (un salto de 6,3p.p.). En 2019 la pobreza aumentó 3,5p.p. para cerrar en 35,5% de la población y el tipo de cambio subió un 58%. En 2020, año de la pandemia, la pobreza volvió a saltar (6,5p.p.) hasta el 42% de la población aunque la devaluación fue comparativamente menor (del 38%).

¿Qué pasó con los ingresos de la población en ese período? Los salarios perdieron contra la inflación por tercer año consecutivo, si bien se redujo notoriamente la pérdida de poder adquisitivo (-2p.p.) respecto de 2018-2019 (alrededor de -30p.p.). Las jubilaciones (medidas por el haber mínimo) también se mantuvieron a raya con la suba de precios, ubicándose levemente por encima en la segunda mitad de año. La AUH y el haber mínimo jubilatorio cerraron próximos a la inflación en 2020, pero el salario mínimo vital y móvil perdió severamente (-14p.p.).

¿Qué pasó con el empleo en 2020? Cayó y golpeó a buena parte de la población pero en especial a los más jóvenes (menores de 29 años de edad hacia quienes focalizó el IFE) y trabajadores/as de baja calificación o asalariados/as informales. Si bien estos últimos sectores fueron los que exhibieron una primera recuperación hacia fines de 2020, motorizados por el impulso de la actividad en la construcción y también ayudados por el plan Potenciar Trabajo. No toda recuperación económica absorbe mano de obra, pero este parece ser uno de los objetivos del gobierno. La estabilidad nominal sin dudas seguirá siendo el mayor desafio.



Variación anual de los precios y de los ingresos (salarios formales, jubilaciones y SMVM)

Fuente: Elaboración propia en base a INDEC y MECON.

Diarios Argentinos