Polémica: Larreta quiere comprar 300 pistolas Taser

La ONU rechaza su uso por considerarlo un elemento de tortura.

El gobierno de la ciudad de Buenos Aires reactivó el plan para la compra de 300 pistolas Taser, luego de haber suspendido su adquisición en forma temporal debido a la emergencia desatada por la pandemia del coronavirus. Así lo confirmó esta mañana el vicejefe porteño Diego Santilli, quien además se desempeña como titular del Ministerio de Justicia y Seguridad. 

"Hay que dotar a la Policía de las herramientas necesarias para desempeñar su trabajo con armas de baja letalidad, como una tonfa, una pistola Taser: hay que ir equipándolos y ayer mismo se reinició el proceso de licitación de Taser, que había sido suspendido por el tema de la importación durante la pandemia", sostuvo Santilli, quien agregó que prefiere que la Policía "utilice estos dispositivos antes que un arma de fuego".

El vicejefe porteño detalló además la compra que lleva adelante el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta: "Son 300 pistolas Taser con toda la tecnología que tiene que tener: cámara de filmación para poder ver toda la trazabilidad del trabajo y, por supuesto, los oficiales tendrán entrenamiento específico".

La polémica quedó instalada nuevamente. Es que desde al menos una década que el macrismo, como partido gobernante en el ámbito porteño, busca incorporar los Taser, pero encuentran una amplia oposición por parte de distintos especialistas y organizaciones de derechos humanos, que consideran este tipo de armas como un elemento de tortura. 

En efecto, la Organización de Naciones Unidas (ONU) declaró los ‘tasers’ como armas que constituyen mecanismos de tortura, por el nivel de dolor físico que ocasionan y por su elevado nivel de letalidad. Por ello, instan a los gobiernos a desestimar su uso. En este sentido, el Comité contra la Tortura de la ONU ha manifestado en varias oportunidades su preocupación por el uso de estos artefactos en los cuerpos de seguridad de varios países del mundo, considerándolos un instrumento que promueve la tortura. 

En el mismo sentido, recientemente hubo grandes protestas en Colombia contra la violencia institucional que terminó en la muerte de una persona a manos de la policía, mediante la utilización de los Taser. Todo se inició cuando se viralizó un video en el que se muestra a un grupo de policías atacando con esas pistolas a un hombre, Javier Ordoñez, que pidió clemencia hasta antes de su muerte. Posteriormente, se pudo comprobar que el cuerpo de Ordoñez presentaba múltiples lesiones en la cabeza y en los hombros. Las sucesivas descargas eléctricas sufridas fueron uno de los motivos de su fallecimiento. 


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