Reforma Política y Sistema Electoral, parte II

Por: Marcelo Brignoni

Por Marcelo Brignoni* y Horacio Lenz* 

Como señalamos en la primera parte, en la búsqueda del Sistema Político Electoral que mejor responda a las necesidades y procesos específicos, de conformación de nuestras instituciones de representación y gobierno, y que goce del más amplio consenso entre las mayorías populares y los actores políticos, consideramos necesario incorporar tres aspectos sustanciales a la sanción de un nuevo, por nosotros denominado, CÓDIGO ARGENTINO DE LA DEMOCRACIA, aspectos que entendemos debieran ser tenidos en cuenta en el debate, para ayudar a mejorar la representatividad política, las exigencias para con los candidatos y el control ciudadano de la Administración del Estado. Estos criterios para abordar una auténtica Reforma Política Electoral deben girar en torno a:

  • La mejora de los criterios y exigencias para la creación y funcionamiento de los Partidos Políticos.
  • La atención de las demandas y requisitos políticos y éticos, que deberán cumplimentar quienes pretendan ser candidatos y ocupar espacios de responsabilidad estatal.
  • La revisión y adecuación, del financiamiento de la actividad política.
  • La inclusión de estos tres aspectos aspiran a enriquecer el proyecto que emerja de este debate, y su impacto positivo sobre nuestro Sistema Político Electoral, el que pretendemos ayude a traducir en representación política, el principio de soberanía popular y voluntad ciudadana expresada en el voto, mejorando la calidad, idoneidad y honestidad de quienes accedan a responsabilidades en la Administración Pública del Estado Argentino, y también el funcionamiento de los Partido Políticos.

Para cumplir con ello, consideramos necesario entonces, la incorporación de tres leyes al debate:

  • La Ley Orgánica de los Partidos Políticos (Ley 23.298); a los efectos de que todas aquellas ideas o propuestas que quieran ponerse a consideración del electorado puedan hacerlo. En ese sentido, resulta necesario e imprescindible incorporar la revisión, modificación y flexibilización de dicha norma, vinculada a la creación y permanencia de los Partidos Políticos, y a los requisitos que deben cumplir los ciudadanos y ciudadanas que aspiran a ser candidatos o funcionarios estatales.
  • La Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública (Ley 25.188); ya que es necesario revisar y profundizar las exigencias éticas que deberán cumplir en el futuro quienes pretendan ocupar espacios institucionales en candidaturas o responsabilidades públicas, en una actitud de total transparencia y desinterés personal o económico en el acceso a esas responsabilidades. La crisis mundial de los denominados Panamá Papers, las denuncias de corrupción y el debate que se da en estos momentos en Ecuador sobre este tema, son situaciones concretas que nos obligan en ese marco, a plantear la incorporación a este debate, de la revisión y modificación de dicha Ley.
  • La Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos (Ley 26.215); ya que resulta imprescindible revisar e incorporar al debate, en el marco del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, aspectos y criterios referidos al Financiamiento de los Partidos Políticos y las Campañas Electorales, a los dineros y sistemas que para ello se utilicen, y a los controles sobre estas actividades, controles que deben ser claros, transparentes y de libre acceso de la ciudadanía. El desarrollo y financiamiento, tanto de las campañas electorales de los Partidos Políticos, como del funcionamiento permanente y de la formación y capacitación de sus recursos humanos y cuadros dirigenciales, deben ser revisados y redefinidos.

Sabedores de que no existe una fórmula única para transformar votos en bancas o gobiernos; de que las posibilidades de hacerlo son múltiples y pueden incorporar una gran diversidad de variables específicas, y de que los Sistemas Políticos Electorales, pueden tener distintas naturalezas, es que entendemos, en el marco de nuestras Obligaciones Constitucionales, que los ejes necesarios que debiera contener,  el por nosotros denominado, nuevo CÓDIGO ARGENTINO DE LA DEMOCRACIA, a constituirse sobre la base del Proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, deberán estar vinculados a la Actualización de la Legislación Regulatoria de los siguientes tópicos:

  • La Autoridad de Aplicación de la Legislación Electoral.
  • La Constitución y Mantenimiento de los Padrones Electorales.
  • La Constitución y Continuidad de Partidos Políticos, Confederaciones, Alianzas y Frentes Electorales.
  • Los requisitos para que Ciudadanos y Ciudadanas puedan ser candidatos, y ocupar responsabilidades estatales, cumpliendo con su derecho de elegir y ser elegidos.
  • La Presentación y la Selección de Candidaturas de Partidos Políticos, Confederaciones, Alianzas y Frentes Electorales.
  • El Financiamiento Permanente de Partidos Políticos, Confederaciones, Alianzas y Frentes Electorales, y el Financiamiento de la Formación y Capacitación, de sus Recursos Humanos y Cuadros Dirigenciales.
  • El Desarrollo y el Financiamiento, de las Campañas Electorales de Partidos Políticos, Confederaciones, Alianzas y Frentes Electorales.
  • Las características del Acto Comicial, el Instrumento de Votación, y las formas y alcances de los Escrutinios Provisorio y Definitivo.

El proceso de vaciamiento de la Democracia, y la Crisis de Representatividad de nuestro país, simbolizada brutalmente en aquel QUE SE VAYAN TODOS de 2001, más allá de los importantes avances que se dieron en estos años, en materia de legislación electoral, necesita una nueva normativa que cierre aquella brecha y que torne más creíble a la política, transparentando los motivos, los patrimonios y las trayectorias de quienes aspiren a ocupar candidaturas y espacios estatales, los que deberán demostrar en el futuro su auténtica vocación de servicio a la comunidad.

La Democracia es una responsabilidad comunitaria y ciudadana indelegable, que no solo debe exigir obligaciones de quienes aspiren a ocupar espacios en el Estado, sino también exigirnos sobre las obligaciones propias de cada uno de nosotros.

Esta oportunidad, la de discutir en el Congreso Nacional, un Proyecto de Reforma Política, democrático, moderno y acorde a la situación actual y a las necesidades de nuestra República Argentina, nos obliga a pensar en un nuevo CÓDIGO ARGENTINO DE LA DEMOCRACIA.

Sería deseable poder aprovechar esta oportunidad.


*Integrantes de la Fundación Encuentro por la Ciudadanía Social

www.fundacionencuentro.org

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