Ricardo Patiño: “Estamos convencidos, no confiados ni tranquilos, de que vamos a ganar”

ENTREVISTA. En diálogo con El País Digital desde México, donde se encuentra como refugiado político, el excanciller de Correa y uno de los hombres fuertes de su gobierno, Ricardo Patiño.


A casi una semana de las elecciones presidenciales de Ecuador todavía no está confirmado quién será el segundo competidor en el ballotage del 11 de abril, pero sí hay una certeza: el correísmo, de la mano de la fórmula compuesta por Andrés Arauz y Carlos Rabascall, volvió a ganar. A pocos votos de llegar al recuento completo, el delfín político del expresidente Rafael Correa consolidó nuevamente a la autodenominada Revolución Ciudadana como la primera minoría con el 32,68% de los votos al imponerse sobre el 19,73% del banquero y candidato de la derecha, Guillermo Lasso, y el 19,41% del líder indígena, Yaku Pérez. El próximo inquilino del Palacio de Carondelet todavía no está confirmado y las próximas semanas serán momentos de balance, acuerdos, negociaciones y campaña para los candidatos que queden en la carrera para ocuparlo.

En diálogo con El País Digital desde México, donde se encuentra como refugiado político, el excanciller de Correa y uno de los hombres fuertes de su gobierno, Ricardo Patiño, reflexionó sobre las elecciones del domingo y destacó que “la derecha ha perdido mucho peso” ya que “el 70% de la población votó por posiciones de izquierda o centroizquierda”. “Sacamos más del 30% y somos la primera fuerza después de cuatro años de intensa agresión”, agregó y se mostró confiado de cara al ballotage de abril: “Estamos convencidos, no confiados ni tranquilos, de que vamos a ganar”. Además, adelantó su futuro rol en una posible nueva administración correísta y analizó la segunda vuelta electoral en el contexto regional: “Si gana Andrés Arauz vamos a tener la posibilidad de reactivar los procesos de integración”.


¿Qué análisis hace de la elección?


La derecha ha perdido muchísimo peso y eso es muy bueno. En primer lugar, está la Revolución Ciudadana; en segundo una fuerza plurinacional e indígena, aunque el candidato no representa muy bien a la izquierda; y cuarta la Izquierda Democrática, de centroizquierda. El 70% de la población votó por posiciones de izquierda o de centroizquierda y casi el 20% votó por un banquero de la derecha que representa a la burguesía financiera. En la primera vuelta de 2017 la derecha tuvo dos candidatos: Lasso, que sacó el 28%, y Cynthia Viteri, del Partido Social Cristiano (PSC) que sacó el 16%. Sumadas llegaban al 44% y ahora Lasso, con el respaldo del PSC, sacó menos del 20%. Además, sacamos más del 30% después de cuatro años de intensa agresión, de falsedades, de un bloqueo y linchamiento mediático. A pesar de eso somos la primera fuerza otra vez y tenemos el primer bloque legislativo con más de 50 asambleístas.


¿De dónde puede obtener los votos Andrés Arauz para ganar en segunda vuelta?


Estamos convencidos, no confiados ni tranquilos, de que vamos a ganar porque la tercera y la cuarta fuerza son de izquierda o de centroizquierda. No se puede decir que Yaku Pérez es de izquierda, pero su discurso sí. Es ambientalista y le habló a la juventud, seguramente tuvo mucho voto de la izquierda. Lo mismo (Xavier) Hervas, que hizo una campaña con muy poco contenido y mucha creatividad. Posiblemente mucha gente antisistema haya votado por él. Fue una sorpresa realmente. Muchos de esos votos se van a ir con nosotros porque no se van a ir con un banquero que se enriqueció en la crisis de 1999. Además, las encuestas demuestran que Lasso tiene un techo muy grande y difícil de superar. Vamos a vencer porque la población que votó, salvo ese 19%, no es de derecha y nosotros representamos a la izquierda, el progresismo, la equidad y la experiencia.


¿No le preocupa que Yaku Pérez vuelva a llamar a votar por Lasso como en 2017?


Podría hacerlo, pero mucha gente lo va a rechazar. Incluso en la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), que es la organización indígena más grande pero no la única. Una buena parte de la población va a negarse a seguir las recomendaciones de Yaku Pérez si comete, otra vez, el error de decir que va a votar por un banquero.  


¿Es indiferente el candidato opositor en el ballotage o Yaku Pérez puede dificultar la discusión con su discurso progresista?


Puede generase una confusión al decirse indígena, de izquierda, progresista y ambientalista. Algunos ya dicen que hay dos izquierdas que se disputan el poder. Sin embargo, hay que ver los números. Tenemos que hacer la segunda vuelta contra el contrincante que nos toque. Si es Lasso vamos a tener un contrincante banquero. Si es Pérez vamos a tener uno que se dice indígena, aunque no lo es plenamente.


¿Cuáles son los principales desafíos que deberá enfrentar el futuro gobierno?


El primero y el más urgente es la salud. Este gobierno ha sido indolente e ineficaz para manejar la pandemia. Murieron miles de personas que no tuvieron que haber muerte si se hubiera hecho el trabajo bien. En dos años de su gobierno Lenín Moreno redujo al 30% las inversiones en salud y su ministra de salud renunció a pocas semanas de la pandemia porque no le habían dado un centavo más del presupuesto normal. Arauz ya ha comenzado a trabajar, sabiendo que puede ser presidente, haciendo gestiones con el gobierno argentino y el ruso para tratar de conseguir las vacunas. El otro es la economía, que está devastada desde antes de la pandemia por seguir las recetas del Fondo Monetario Internacional. Moreno nos ha metido en un endeudamiento gigantesco. Nosotros dejamos una deuda externa pública de apenas el 26% y él la ha pasado a más del 40% sin una obra ni un hospital. Nos va a dejar un caos, pero sabemos manejarlo. Si llega Lasso lo va a hacer pésimo porque fue responsable de la crisis de 1999 y ahora quiere venir a hacer una nueva crisis. Esperamos que no gane por el bien del país.


¿Ocupará alguna responsabilidad en un posible futuro gobierno de Arauz?


Lo conozco a Andrés y somos muy amigos. Seguramente hablaré con él frecuentemente, pero hay tiempo para todo. Yo ejercí funciones con Correa, pero creo que hay otras personas que pueden hacer muy bien ese trabajo. Yo me voy a dedicar a hacer algo que no hicimos en la dimensión que tuvimos que haber hecho: construir y consolidar un gran frente social capaz de sostener el proyecto de transformación no solo cuatro años, sino treinta o cincuenta para que no haya vuelta atrás. Para eso tiene que haber mucha gente dedicada a consolidar la relación con la sociedad y tengo vocación para hacerlo. Sé lo que hay que hacer en ese espacio y creo que es bueno que Andrés renueve el equipo y no estemos los anteriores ministros. Necesitamos militantes y creo ser uno de esos para aportar en esta otra parte de lo que es un proyecto de transformación.


¿Cómo impactará la segunda vuelta en la región? 


 Si gana Andrés vamos a tener la posibilidad de reactivar los procesos de integración. A la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) le pegaron tanto que hasta Moreno le sacó el edificio. Afortunadamente Alberto Fernández quiere reactivarla y con ella el Banco del Sur. Luis Arce también. Andrés tiene una gran conciencia integracionista. No solo tiene una opinión, tiene fundamentos y criterios respecto a la importancia de la integración. Esto va a ir provocando mejores condiciones para que la integración se reponga en América Latina. No sabemos qué pasará en Chile, Perú y Paraguay, pero esperamos que esta tendencia nueva y este resurgir de la izquierda de lugar a la integración. En una sociedad mundial que está globalizada y constituida en bloques es un suicidio no estar constituidos en un importante bloque latinoamericano y sudamericano.

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