Una ligera historia de bandidos

OPINIÓN. Fútbol, negociados y política, en una historia no tan lejana que involucra a Rusia y a la Argentina, a Putin y a Macri...


En el veranito de 2003, el clima en Moscú era bastante bueno. Sentado en “Vogue” un elegante café de Kuznietski Most, pleno centro a pocos metros del Teatro Bolshoi, el autor de esta nota escuchaba una urgente propuesta de AD (no lo nombraré) que pedía transmitir de inmediato al Gobierno Argentino. AD, abogado de principales oligarcas rusos, exiliados rápidamente tras el avenimiento de Vladímir Putin al poder y residentes en “Londongrad” (así llamaron a la capital inglesa) quería negociar la ciudadanía argentina de sus clientes a cambio de ingentes inversiones en los campos que el gobierno decidiera.

El “padrino” de ese grupo era Borís Abrámovich Berezovski, un gran físico y matemático en la época soviética que cambió su perfil tras la caída de la URSS y se convirtió en un… “emprendedor”. A golpe de pistola se adueñó, en aquellas épocas sombrías de la incipiente Federación Rusa, de la red de ventas de automóviles LADA, del Banco Unido, de la línea aérea Aeroflot, del Primer Canal de TV de Rusia, de la petrolera Sibnieft, entre otras. En 1998, sus especulaciones con los bonos rusos provocaron el default de la economía rusa.

En sociedad con los secesionistas chechenos, Berezovski consolidó financieramente el tráfico de drogas desde Afganistán y Uzbekistán hasta los laboratorios de Chechenia, donde se fraccionaba y se enviaba a Europa. Esta red del narcotráfico tenía intensos contactos con sus “colegas” norteamericanos y colombianos. Borís Abrámovich era el “tesorero” de todas las operaciones.

Para una mejor operatividad, Berezovski se ganó el favor del primer presidente ruso, Borís Ieltsin, al que le financió sus campañas electorales. Ya dentro de “la familia”, como se llamaba al círculo íntimo de Ieltsin, llegó a ser secretario del Consejo de Seguridad de Rusia…

Con la llegada de Vladímir Putin al poder, en 1999, Berezovski pasó a ser un prófugo de la justicia rusa, en primer lugar, y luego de su asiento en Londres, prófugo de Interpol. El Reino Unido le concedió la residencia, bajo el nombre de “Platón Elenin”. Según AD, Londres cobraba muy caro su estadía y ya tenía varios juicios en marcha en los tribunales británicos.

Por otra parte, Putin había demolido los intentos secesionistas de los terroristas chechenos, que ya no recibían las “donaciones” de los talibanes, ni de Al Qaeda, ni mucho menos de ciertas capitales árabes. El flamante presidente ruso había demostrado que Rusia no se desmembraría y que no permitiría que el sur de su país cayera en manos extrañas. Berezovski se había quedado sin sus posesiones rusas, confiscadas por Putin, y sin sus “negocios” de intermediación. Necesitaba urgentemente un cambio de aire.

Aprovechó su ciudadanía israelí y durante una corta residencia en Tel Aviv pudo acordar con un astuto empresario, Pinhas “Pini”  Zakavi su nueva línea de trabajo: el deporte profesional. Resolvieron crear una agencia global: Media Sport Investiment, con sede en Suiza. Su primera operación fue la compra del “Chelsea” inglés por Román Abrámovich quien así logró sacar gran parte de su fortuna de Rusia.

El secreto de las ganancias de MSI estaba en el tráfico “negro” de dinero, escudado en transferencias, gestiones publicitarias, compra y venta de clubes… En alguna otra entrevista casual, AD comentó que nunca nadie sabría a ciencia cierta qué montos se movían en estas operaciones.

Descartada la “vía Argentina”, aunque algunos de sus personeros visitaron el país en varias ocasiones e incluso llegaron a veranear en Punta del Este en lujosos yates, Berezovski apuntó al Brasil. Designó al iraní Kia Joorabchian, presidente de MSI, para armar toda la operación “desembarco”. Kia –todavía hoy un movedizo intermediario en grandes transferencias- ya había pasado por Buenos Aires, donde ofreció comprar uno de dos clubes: River Plate o Boca Juniors. La dirigencia “millonaria” rechazó la oferta y la de Boca…….. Sólo digamos que en ese viaje se consolidó una linda amistad entre Kía y… Fernando Hidalgo.

Mauricio Macri nunca permitió, mientras fue presidente de Boca, que alguien le manejara el negocio de las transferencias. Destruida su inicial “asociación” con Gustavo Mascardi, del cual Fernando Hidalgo era uno de sus colaboradores, Macri asume él mismo las operaciones junto con Hidalgo. Cuando gana la jefatura de gobierno porteña, Mauricio le cede a Fernando toda la gestión. Pero convoca a su íntimo amigo del Newman, el escribano Gustavo Arribas, para conformar un fondo de inversión que sería el que financiaría las operaciones de compra y venta.

Es entonces que se decide la creación de una agencia directamente vinculada con la representación de jugadores: HAZ  sport agency. La sigla se descifra así: Hidalgo, Arribas, Zakavi. Con la intervención de los Grondona (Don Julio era el encargado de las finanzas de la FIFA…), Kia acuerda la compra del Corinthians, que presidía Alberto Dualib. El controlador de toda la operación era Gustavo Arribas, quien estableció lujosas oficinas en un gran edificio paulista, en la avena Nove de Julho 4939.

El verdadero propósito de Berezovski era obtener la ciudadanía brasileña y huir del carísimo y complicadísimo Londongrad. Varias veces Arribas hizo viajar a Dualib a Londres para someterlo a verdaderos vejámenes por parte de Berezovski, quien le exigía que convenciera a Lula, fanático del Corinthians, para acceder a cumplimentar ese propósito.

El fallecido fiscal general de San Pablo, Romeu Tomeu (también fanático del “Timao”), le comentó a quien suscribe algunos interesantes pasajes de esta historia. Arribas transmitió la oferta de Berezovski, de comprar la quiebra de Varig, construir todos los estadios para el Mundial 2014, renovar toda la red de aeropuertos y otras menudencias, a cambio de la ansiada ciudadanía.

Lula no aceptó nunca estas reiteradas ofertas. Por fin, el propio Berezovski armó su viaje a San Pablo. En un avión privado arribó a Congonhas y directamente del aeropuerto, conservando el incógnito, se dirigió a las oficinas de Arribas. Romeu Tomeu, en conocimiento del arribo, dispuso un discreto seguimiento del prófugo oligarca. Supo que descansaba en esas oficinas y que luego se dirigiría al estadio del Corinthians porque en el palco oficial estaría Lula y así podría hablar con él.

Berezovski nunca llegó a ver a Lula. En el camino al palco fue detenido y conducido a la fiscalía de Tomeu, donde lo esperaba una orden de extradición a Rusia, provista por la Interpol. Sin embargo, la extradición fue anulada por la presencia del cónsul británico en San Pablo, quien alegó que no se podía extraditar a un residente británico, como lo era “Platón Elenin”. Pese a las protestas de Tomeu, el diplomático inglés que había sido alertado por Arribas, rescató a Berezovski y lo puso de regreso a Londres.

Días después, enviado por la TV rusa, quien suscribe indagó en San Pablo todos los detalles de esta historia. Con la única persona que costó hablar fue con Gustavo Arribas. Se negó rotundamente al reportaje televisivo y sólo aceptó conversar para decir, naturalmente, que él “no tenía nada que ver”… Quien suscribe ha realizado algunos reportajes en su larga vida de periodista. Ha visto personajes indignados, heroicos, astutos, cobardes, honestos, falsos, éticos y una porquería. Nunca vio a nadie tan asustado como el amigo Arribas cuando le pregunté por Berezovski.

Y es que todavía el ex físico y matemático, el ex financista y empresario, tenía a mano los largos tentáculos de una mafia en la que él era el verdadero padrino. Arribas, la HAZ paulista, no había logrado el objetivo y, como corresponde, debía ser castigado. Su amigo del Newman lo salvó, nombrándolo al frente de la AFI y entregándole su departamento.

Los sonados juicios por fraude en la FIFA nunca terminaron. La memoria de Don Julio se mantiene intacta.

 Berezovski fue encontrado muerto en marzo de 2013 en su fastuosa residencia de Londongrad. Nunca quedaron explícitos los detalles y las causas de su muerte.

Alberto Dualib festejó hace poco su centenario, se desembarazó de sonados juicios por defraudación y estafa y de pesadas investigaciones incluso en el Uruguay sobre desvío de fondos “non sanctos”, e intenta volver a la presidencia de su amado Corinthians.

Fernando Hidalgo mantiene su fortaleza devotense de la Avenida Segurola al 3600 cerrada a cal y canto. Hermética residencia custodiada permanentemente, con alambre de púa en su muro. Sólo se supo de él en el barrio cuando financió un local cercano del PRO en la última elección, según comentarios de porteros y estacioneros de la zona.

Gustavo Arribas volvió a San Pablo. Pese a la pandemia estuvo de vacaciones en el mar y ahora se apresta a reanudar sus negocios deportivos con HAZ.

Mauricio Macri…

Sobre el autor

Hernando Kleimans es Licenciado en Historia. Doctor en Relaciones Económicas Internacionales. Periodista Especializado en Temas Internacionales. Ex director de la Casa de la Provincia de Buenos Aires en Moscú, ex presidente de la Cámara de Relaciones Económicas Argentino Rusas, ex Editor del periódico Rusia Hoy.

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